La vicepresidenta del consejo del Banco Santander, Isabel Tocino, tacha de «salvajada» y «exageración» la reforma de la ley concursal por atribuir «reponsabilidad objetiva» a los auditores en las irregularidades que comentan administradores.

En su conferencia este jueves en Santiago en la apertura de las VI Jornadas de Auditoría y Contabilidad, Tocino ha criticado que se legisle «urbi et orbi sin escuchar al afectado» y «a golpe de decretazos», pues «bajo ningún concepto» defiende la «responsabilidad objetiva del auditor».

Además, considera que «una vez que se haya hecho esta ley, es muy complicado que gobiernos siguientes pudieran cambiarla». A este respecto, opina que «donde hay que influir es en los distintos grupos políticos» para modificar las leyes, pero, «lamentablemente, en este momento en según cuales que tienen la mayoría que pueden hacer ese desaguisado y confirmarlo como tal».

Con todo, «en el supuesto triste y aciago de que esta ley llegara a plantearse en esta situación», aboga por «ser cada vez mas exigentes» en las actas de comisiones de auditoría y consejos de administración.

IMPORTANCIA DE LOS AUDITORES EN EL FUTURO

Durante su intervención, la exministra popular ha hecho un repaso por los diversos «tsunamis» vividos en los últimos años desde los cambios regulatorios hasta el cambio climático, pasando por el «antes y el después» de la pandemia.

Respecto a la pandemia, ha valorado cómo los bancos estaban «preparados» para afrontar con «solidez» y «digitalizados» esa crisis. Sobre esta cuestión, remarca que «se comprobó» que las sociedades auditadas «afrontan mejor los riesgos» y son «más transparentes».

Explica que ahora «surge una nueva gobernanza de empresas», en la que hace «mucha más falta» contar con los consejeros independientes que en la anterior crisis financiera, dado que cuentan con una «visión más amplia» y no están «tan afectados por la cuenta de resultados».

Por tal motivo, resalta el papel de las comisiones de auditoría como «generadoras de confianza», en un papel el del auditor que ha evolucionado en los últimos años, pues ofrecen «transparencia» al mercado y «seguridad» a los accionistas.

En esta línea, ha agradecido el trabajo de los auditores durante la pandemia, con la relevancia de su «independencia» para conseguir una economía «mucho más resiliente y humana».

RIESGOS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

También se ha referido Tocino a la reforma de la «mal llamada» ley de información no financiera a través de su adaptación a la nueva directiva de informes de sostenibilidad corporativa. Aquí, ha expuesto que los «riesgos» por el cambio climático y las cuestiones sostenibles «han cogido cada vez más fuerza».

Y es que avisa de que «hoy depende de la sostenibilidad la salud financiera de las compañías». De hecho, observa que hay que hacer «mas hincapié» en «el impacto que en los estados financieros van a tener los riesgos climáticos», véase que una empresa se comprometa con un plan de descarbonización.

Para ello, indica que las compañías deberán analizar activos que van a ser contaminantes, lo que supone una modificación en costes de nuevos servicios y productos, de manera que puede haber gastos con los que antes no se contaba con el fin de amortizar «mucho antes» elementos contaminantes. Una tema que puede generar provisiones tampoco previstas, como pueda ser la descontaminación de suelos o la revisión de contratos de arrendamiento. «Esto va a ir mucho más deprisa de lo que nos creemos», advierte.

Igualmente, cree que «durante unos años» se van a «seguir necesitando» el uso del carbón, como ocurre en Alemania y As Pontes, según ha citado, o de la energía nuclear, de la que ha se ha definido como una firme defensora. También ha criticado «algunas ocurrencias» de que «hay que acabar con embalses y pantanos por mejorar el ecosistema de los ríos».

Tocino defiende que hay «cada vez más necesidad» de auditores internos y externos, los cuales sean profesionales «rigurosos» y «asesores de confianza» a los que acudir.

De tal forma, la vicepresidenta del consejo del Banco Santander afirma que «los tiempos no son fáciles, pero son apasionantes». Deja claro que «los temas de sostenibilidad han venido para quedarse», pues suponen el «riesgo», pero también la «oportunidad», «más importante que tienen por delante las empresas».