El grupo de trabajo para la ley de transferencia de la autopista AP-9 a Galicia, aprobada por unanimidad en la Cámara autonómica hace cuatro años, ha echado a andar este martes en el Congreso de los Diputados, donde se debatirán las enmiendas al texto original.

El acto formal de constitución del órgano ha durado apenas unos minutos tras arrancar a las 13,30 horas de este martes. Según fuentes parlamentarias consultadas por Europa Press, los grupos se han emplazado a iniciar conversaciones para definir el calendario de los trabajos.

Se produce así un nuevo avance en la tramitación de una ley que se remonta a mayo de 2017, cuando fue aprobada por unanimidad de los grupos en el pleno de la Cámara gallega. Desde entonces, el paso del texto por el Congreso ha sufrido distintos retrasos hasta que en febrero de este año 2021, el pleno de la Cámara baja aceptó su admisión.

Con todo, hubo que esperar otros cuatro meses hasta que en junio la Mesa del Congreso desbloqueó la tramitación del borrador legislativo luego de varias prórrogas semanales concedidas al plazo de presentación de enmiendas.

Ahora, los grupos debatirán en el seno del grupo de trabajo constituido este martes las proposiciones de cada formación. El foco estará puesto en la posible ruptura del consenso explicitado en la aprobación del texto en el año 2017, pues populares y socialistas han registrado enmiendas al documento original.

Los primeros defienden la necesidad de incluir en el texto definitivo mecanismos que garanticen que el traspaso venga acompañado de recursos económicos por parte de la Administración central, mientras que los socialistas plantean que la titularidad de la infraestructura quede en manos del Estado y la Xunta reciba las competencias en materia de gestión.

PP: BLINDAR LA FINANCIACIÓN

Ligar la transferencia a la dotación de recursos presupuestarios para la gestión de la infraestructura es la clave que, según ha resaltado el portavoz del PP en la Cámara autonómica, Pedro Puy; buscarán blindar los populares en el proceso que se abre desde este martes.

«No se puede aceptar una transferencia sin la correspondiente financiación y el traspaso de medios materiales», ha incidido Puy a preguntas de los periodistas, ante los que ha expresado su «sopresa profunda» ante las enmiendas del PSOE sobre la retención en manos del Estado de la titularidad de la infraestructura.

Una cuestión que, dice Puy, llama «poderosamente la atención» pues el PSOE «no» planteó estas cuestiones cuando se debatió la transferencia y traspaso de autopistas en favor del País Vasco y de Cataluña. «Es una forma cuestionable de tratar esta transferencia», ha apostillado.

En la misma línea se ha expresado el diputado del PP en el Congreso Celso Delgado, que ha incidido en que su grupo pondrá el foco en que el traspaso venga acompañado de recursos económicos para evitar que se convierta en una «carga» para la Administración gallega.

Así ha justificado la presentación de las enmiedas al texto original de la ley original registradas por los populares que, según Delgado, tiene por objetivo evitar que los gallegos «paguen dos veces la autopista» a través de peajes y, además, recursos de las arcas públicas.

«Debemos evitar que el traspaso se convierta en una carga económica para la Administración gallega y que el Ejecutivo autonómico tenga que asumir cuestiones como el coste de las bonificaciones o el financiamiento de las obras necesarias, en su mayor parte programadas y comprometidas desde hace años», ha incidido el parlamentario.

Por tanto, Delgado califica de «justas», «equitativas» y «asumibles» las enmiendas de su grupo y las contrapone a las registradas por el Partido Socialista, que interpreta como un intento por «desactivar» la transferencia y «limitarla a un traspaso únicamente de la responsabilidad de la administración y explotación de la autopista, sin ninguna capacidad de gestión».

En este sentido, el diputado incide en que las bonificaciones aprobadas en julio para los peajes de la AP-9 «son plenamentes compatibles» con el traspaso de la titularidad, al tiempo que muestra su «sopresa» por la ausencia de enmiendas por parte del BNG, a los que emplaza a apoyar las propuestas del PP frente a los «posicionamientos restrictivos» de los socialistas.

PSOE: ABIERTOS A NEGOCIAR

Por su parte, el PSOE traslada su voluntad de alcanzar «acuerdos» en el marco del grupo de trabajo constituido este martes en la Cámara baja y subraya la importancia de las bonficaciones puestas en marcha este verano para los usuarios de la Autopista del Atlántico.

Esto, en palabras del diputado socialista en la Cámara gallega, Pablo Arangüena, constituía la cuestión «más urgente» que precisaba «respuesta» desde las administraciones, algo que «pudo hacer» el PP durante los siete años de gobierno de Mariano Rajoy en La Moncloa.

«Ni se le ocurrió (a Rajoy) ni Feijóo lo pidió en ningún momento», ha apostillado el parlamentario tras ser cuestionado por los medios durante las ruedas de prensa posteriores a la junta de portavoces celebrada este martes en el Pazo do Hórreo.

Allí, Arangüena hizo hincapié en que «solucionado lo urgente», en referencia a los descuentos en los peajes que da respuesta «a una demanda histórica», el Gobierno está «abierto» al traspaso de la AP-9 a Galicia «algo que no pasaban con los gobiernos de Rajoy».

En todo caso, ante la existencia de la enmienda que abre la puerta a que el Estado retenga la titularidad de la infraestructura, el socialista ha remarcado que se abre ahora un período de negociación con la posibilidad de «llegar a acuerdos» en el seno del grupo de trabajo.

BNG: «FIELES» AL TEXTO ORIGINAL

Por su parte, el BNG se reivindica como la «única fuerza» que se «mantiene fiel» al acuerdo unánime del Parlamento gallego para reclamar la transferencia de la infraestructura, una línea que la diputada nacionalista en la Cámara autonómica, Olalla Rodil, se ha comprometido a mantener.

«Nos mantenemos fieles y vamos a defender los intereses de Galicia en toda la tramitación», ha incidido Rodil también en la junta de portavoces, donde ha acusado a PSOE y PP de pretender con sus enmiendas al texto original «rebajar los derechos de los gallegos».

En esta línea irá el trabajo del diputado frentista en el Congreso, Néstor Rego, que acusa a socialistas y populares de apartarse del «consenso» alcanzado en torno a esta reivindicación, por lo que les pedirá en el grupo de trabajo que retiren sus enmiendas.