La CIG ha presentado alegaciones a la orden que establece los precios de los cargos y peajes que se aplicarán a partir del 1 de junio, al advertir que los hogares gallegos «podrían ver incrementada la factura anual de la luz hasta en un 34%».

La CNMC elaboró un proyecto de orden al que la CIG ha presentado alegaciones para pedir su retirada y «que se reconsideren los peajes y los cargos de las nuevas tarifas para no penalizar, sobre todo, el consumo doméstico».

Al respecto, también alude a determinadas actividades económicas «con fuerte implantación» en Galicia como las pequeñas explotaciones ganaderas, la hostelería y las pymes.

En el caso de los hogares, asegura que la nueva distribución de los peajes y cargos en la tarifa 2.0 TD (que pasa a tener dos potencias y tres periodos) «afectaría de forma muy directa a aquellos puntos de suministro que cuentan actualmente con discriminación horaria» y advierte «especial incidencia en las casas con acumuladores y termos eléctricos».

Estas podrían ver incrementada la factura anual, según los cálculos de la CIG, entre un 14% y un 32%, al reducirse de 14 a ocho horas la franja horaria más barata «que se aprovecha para la carga de estos aparatos».