El vicepresidente económico de la Xunta, Francisco Conde, y el comité de empresa de Alu Ibérica han reclamando al Ministerio de Industria una reunión con representantes de los trabajadores, en la que también esté el Principado de Asturias, para buscar una solución «integral» para las plantas de A Coruña y Avilés.

En declaraciones tras un encuentro con el comité este lunes, el conselleiro de Economía ha señalado el «diagnóstico compartido» entre Xunta y comité de empresa de «preocupación» por el futuro de la planta, de forma que es necesario establecer una hoja de ruta para garantizar el empleo a partir de julio, mes en el que vencen los dos años de compromiso con los puestos que se fijó en el acuerdo de venta entre Alcoa y Parter.

En esta línea, se demanda una auditoría técnica y financiera para que se aclare en qué términos tuvo lugar la venta de Alcoa a Parter de las factorías, las cuales, posteriormente, fueron a su vez vendidas a Grupo Riesgo.

El Gobierno gallego pide conocer también la capacidad real de Grupo riesgo para desarrollar los planes industriales comprometidos.

«Es necesario convocar la mesa industrial y conocer en qué condiciones se puede trabajar para que, a partir de julio, cuando vence el plazo del acuerdo inicial de venta, haya unas condiciones laborales e industriales que garanticen el mantenimiento de todos los puestos», asegura Conde.

Junto a esto, el conselleiro de Economía advierte de que sin precio eléctrico competitivo no hay futuro, puesto que el estatuto para consumidores electrointensivos no soluciona los problemas de esta industria.

DESPIDOS

Este encuentro ha llegado después del despido en la planta de A Coruña del presidente del comité de empresa y otros tres sindicalistas. Los trabajadores tachan de «estafa» el proyecto de Grupo Riesgo en Alu Ibérica, tras la compra a Parter.

Al respecto, Conde ha mostrado la disconformidad de la Xunta con la manera de llevar a cabo los despidos, al tiempo que ha abogado por buscar la pazo social en un momento de «incertidumbre» sobre las fábricas de A Coruña y Avilés. «No descartamos la actuación de la Autoridad Laboral y de Inspección de Trabajo, y trasladamos la importancia que tiene para una planta como Alu Ibérica que haya normalidad en la relación entre trabajadores y empresa», asegura.