Sindicatos del metal de la provincia de Pontevedra han convocado nuevas movilizaciones después de que se hayan roto las negociaciones del convenio colectivo ante «la imposibilidad de llegar a acuerdos con una patronal instalada en unas lógicas de precarización y empeoramiento de las condiciones de trabajo».

Así lo han trasladado en un comunicado conjunto CC.OO., CIG y UGT, con posterioridad a la reunión celebrada este viernes. En el documento, los sindicatos han manifestado que ha sido la patronal la que ha roto las negociaciones «levantándose de la mesa y manteniendo sus imposiciones, pasividad e inmovilismo desde el inicio de las reuniones».

Ante estas circunstancias, han anunciado la convocatoria de movilizaciones para exigir «una modernización del convenio», abordando cuestiones como la reducción de jornada, subrogación, licencias y limitación de los centros especiales de empleo.

Igualmente, quieren tratar la contratación indefinida, las categorías, acoso laboral, planes de igualdad, dietas, pluses de guardia y «una subida salarial acorde al esfuerzo que los cuadros de personal hicieron durante todo este tiempo de pandemia».

Dentro del calendario de movilizaciones han convocado sendas concentraciones el 1 de marzo en Vigo y el 11 en Valga, ambas de 11,00 a 12,00 horas. Además, el 24 de marzo llevarán a cabo una asamblea conjunta en la ciudad olívica.

RUPTURA DE LAS NEGOCIACIONES

Esta convocatoria supone reanudar las movilizaciones que las fuerzas sindicales iniciaron el pasado mes de diciembre en Vigo, Vilagarcía y Pontevedra, las cuales aplazaron una vez que la patronal volvió a sentarse a negociar.

El principal escollo de la negociación de este convenio para 2020-2021, considerado por ambas partes como «de transición», se vincula a los salarios. Así, la parte empresarial ha propuesto un incremento del 0 % en 2020 y del 1,5 % en 2021, mientras que los sindicatos proponen subidas del 1 % en 2020 y del 2 % en 2021.

En el transcurso de las negociaciones, la patronal manifestó su disposición a «mejorar» su oferta, siempre y cuando los sindicatos acepten otros dos puntos: la posibilidad de utilizar ETTs en aquellas empresas con al menos un 65% de contratación indefinida; así como hacer que la indemnización de contratos eventuales, que actualmente se paga mes a mes, se pague al finalizar el contrato.

Como respuesta, a principios de este mes los sindicatos advirtieron de que, si la patronal mantenía esa propuesta de «recortes» en el convenio de transición, reclamarían reiniciar las negociaciones y, en lugar de buscar acuerdo para puntos concretos, buscarían «un convenio normalizado» y negociado en su integridad.