Los sindicatos del metal de la provincia de Pontevedra han advertido este martes de que, si la patronal mantiene su propuesta de «recortes» en el convenio para 2020-2021, que consideran «de transición», reclamarán reiniciar las negociaciones y, en lugar de buscar acuerdo para puntos concretos, buscarán «un convenio normalizado» y negociado en su integridad.

Así se han pronunciado los agentes sociales en declaraciones a Europa Press, después de que la reunión que han mantenido este martes ambas partes haya acabado sin llegar a un consenso debido a que la patronal sigue «empeñada en establecer recortes».

Las organizaciones sindicales, CC.OO., CIG y UGT, mantienen que al tratar las negociaciones de alcanzar un convenio de transición no se debiera «dar muchas vueltas a las condiciones». «Hemos dado alternativas, pero quieren recortes, así que vamos a por un convenio al uso y recuperamos las peticiones que habíamos dejado por el camino», han insistido.

En concreto, el portavoz de Comisiones Obreras, Celso Carnero, ha indicado que estos puntos son la reducción de jornada, regularización del calendario laboral, subrogación, licencias y guardias, el desarrollo por completo el plan de igualdad y el protocolo de acoso, y el desarrollo de los grupos profesionales y categorías.

En este sentido, ha recordado que para el convenio de transición consiguieron «unificar las peticiones de los tres sindicatos», lo que garantizaría «la estabilidad y la paz social», ante lo que ha llamado a la patronal a «reflexionar». «Un convenio de transición no puede llevar a recortes, y si no se está en disposición de entender eso, vamos a un convenio al uso», ha remarcado.

NUEVA NEGOCIACIÓN Y MOVILIZACIONES

De la misma forma se ha pronunciado Xulio Fernández, de la CIG, que ha considerado que la posición de la patronal demuestra que los empresarios «se niegan a un convenio de transición», por lo que los sindicatos irán «a por un convenio normalizado».

«Entendemos que volvemos al inicio salvo que la patronal vuelva a entrar en razón y les valga un convenio de transición, sino empezaríamos una nueva negociación y, si se enquista, empezaríamos a movilizarnos», ha avisado Fernández, que ha indicado que la próxima reunión del metal se celebrará el viernes 19.

Por su parte, UGT ha lamentado que la patronal se mantenga «inflexible» en algunas de sus propuestas, como la de dejar de pagar mensualmente la indemnización de fin de contrato, y de mantenerse inamovible sobre la presencia de ETT en las empresas.

Este sindicato ha constatado que «a día de hoy no se dan las circunstancias para negociar el convenio como habitualmente», por lo que ha señalado que los agentes sociales plantearon prorrogar el convenio en vigor, «actualizando los salarios» de 2020 y 2021, y así «facilitar una negociación completa en 2022, con una mayor visión del escenario productivo», una propuesta que «tampoco fue aceptada por la patronal».

A este respecto, UGT ha criticado que la patronal «no quiere apostar por la negociación» y prefiere dilatar el proceso lo más posible, «con la excusa del COVID-19».

«SORPRESA» DE LA PATRONAL POR EL «GIRO» DE LOS SINDICATOS

Por su parte, el secretario general de Asime y portavoz de la patronal, Enrique Mallón, ha trasladado que la estrategia de los sindicatos este martes ha «sorprendido» a los empresarios, que confiaban en alcanzar un acuerdo definitivo este martes, y se ha encontrado con «un giro inesperado» de la parte social.

Según ha indicado Mallón, en declaraciones a Europa Press, los sindicatos han puesto sobre la mesa la posibilidad de «incrementar el ámbito de negociación, introduciendo en este momento final numerosos artículos para negociar».

«Seguimos confiando en el acuerdo, pero en un acuerdo razonable, teniendo en cuenta la realidad empresarial e industrial, que atraviesa un momento complejo de pérdida de empleo y facturación en casi todas las actividades del sector», ha señalado el secretario general de Asime.

Así, la patronal ha exigido que se contemple la modificación del artículo relativo a la contratación de indefinidos, con el pago de la indemnización al final del contrato, y ha asegurado que ofrece una «mejora salarial relevante», que podría alcanzar «un 2 % en su totalidad» para los dos años de convenio.