Medio millar de personas se han manifestado por las calles de A Coruña para pedir la continuidad de la industria electrointensiva gallega y el mantenimiento de los puestos de trabajo. Los sindicatos CIG, UGT y CCOO, que convocaron la marcha, reclaman una tarifa energética «estable» para que las empresas sean «competitivas».
Trabajadores de Alcoa, en A Mariña, y Alu Ibérica, en A Coruña, así como empleados de Ferroatlántica de Cee y Sabón, entre otros, participaron en la manifestación, que transcurrió entre petardos y bocinas desde la sede de la Delegación de la Xunta hasta la del Gobierno con consignas como ‘Enerxía, solución’ o ‘A solución, unha intervención’.
Al grito de ‘Pedrito, échale huevos’, los manifestantes lanzaron decenas de huevos a la fachada de la Delegación del Gobierno y pocos minutos después, tras la pancarta de la plantilla de Alcoa, intentaron acceder al edificio. Los agentes de la Policía cargaron contra los participantes en la marcha, que gritaban ‘Nin un paso atrás’.
SIN NOTICIAS DEL ESTATUTO
En declaraciones a los medios, el secretario nacional de la Federación de Industria de la CIG, Xoan Xosé Bouzas, denunció la falta de noticias sobre el estatuto de la industria electrointensiva del Gobierno central. «No sabemos nada del estatuto y no sabemos si habrá medidas complementarias porque solo con el estatuto no llegaría», advirtió.
El representante de la CIG considera que «lo más urgente» es la «intervención» de las empresas «más afectadas» y conseguir que sean «competitivas». «Necesitamos una nacionalización cuanto antes para evitar despidos», exigió. También pidió que la Xunta actúe: «Tiene que liderar este proyecto y dejar de dar vueltas».
Desde Comisiones Obreras, su responsable de Industria, José Hurtado, explicó que la manifestación es una «continuación» de las movilizaciones iniciadas en marzo y que se paralizaron con la pandemia. «Ya acabaron las elecciones y los políticos tienen que ponerse el calzón del trabajo», reclamó.
Por su parte, el secretario auxiliar metal de UGT-FICA Galicia, Eladio Quelle, apuntó que es el Gobierno el que tiene «potestad» para fijar una tarifa eléctrica, pero alertó de que la Xunta «tiene mucho que decir». «Están desmantelando el sector y hay que hacer algo, seguir batallando», añadió.
El presidente del comité de empresa de Alcoa, José Antonio Zan, pidió un «marco energético estable» y una intervención en la planta de A Mariña «cuanto antes». «Queremos que el Gobierno se posicione para tener garantía de continuidad», señaló.
RECLAMACIÓN DE LOS ALCALDES
El secretario general del PP gallego, Miguel Tellado, que se sumó a la concentración ante la Delegación del Gobierno, pidió al Ejecutivo, en declaraciones a los medios, un «precio competitivo» de la energía que, subrayó, «prometió hace año y medio».
Ante las críticas a la Xunta por parte de los trabajadores, Tellado apuntó que «el problema de Alcoa no es un problema industrial, es energético, y la política energética es responsabilidad exclusiva del Gobierno de España».
El alcalde de Cervo, Alfonso Villares, también presente en la marcha, alertó de que «cada vez queda menos tiempo» para conseguir «una solución». «Necesitamos salvar la empresa de aluminio que lleva más de 40 años trabajando en nuestra comarca», manifestó, pidiendo una tarifa energética o la intervención de Alcoa.
Por su parte, el regidor de Xove, Demetrio Salgueiro, señaló, ante los medios de comunicación, que el Gobierno «tiene la solución en sus manos» y advirtió de que la demora del estatuto de la industria electrointensiva «condena a una comarca a la ruina y a nuestros vecinos a la indigencia y a la pobreza».