El Ministerio de Defensa y la Xunta han reactivado este lunes de manera oficial, un año más, la Operación Centinela Gallego, en la que 35 patrullas militares vigilarán, hasta finales de septiembre, los montes gallegos para prevenir los incendios forestales.
La iniciativa, que se realiza desde el año 2007, busca intensificar la presencia en los montes para colaborar con la prevención, disuasión y detección de incendios forestales coincidiendo con el periodo de mayor riesgo.
La campaña de este año destaca por el despliegue de 35 patrullas terrestres pertenecientes a las Fuerzas Armadas, 30 de la Brigada Galicia VII-BRILAT y 5 del Tercio Norte de Infantería de Marina, con sede en Ferrol. Estas patrullas realizarán labores continuas de vigilancia en 39 municipios pertenecientes a los 8 distritos forestales con mayor vulnerabilidad histórica ante el fuego.
La presencia física de los militares sobre el terreno actúa «como un poderoso factor de disuasión» frente a posibles actividades delictivas o imprudencias, «blindando las zonas forestales más sensibles de las cuatro provincias gallegas», recuerda el Ministerio de Defensa.
Como principal eje de innovación tecnológica, el operativo integra el uso de sistemas aéreos no tripulados (drones/UAS). Estas aeronaves de las Fuerzas Armadas aumentan la capacidad de reconocimiento aéreo en tiempo real, operando tanto de día como de noche, mejorando la detección de focos de calor.
El convenio también prevé que, si las condiciones meteorológicas o la evolución de la campaña obligan a reforzar el dispositivo o prolongarlo más allá del 25 de septiembre, ambas administraciones puedan ampliar el número de efectivos y la duración del operativo.

