El Gobierno central ha solicitado, junto con Francia, la inclusión de un punto en el próximo Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea para expresar su «malestar» ante la decisión de cerrar a la pesca de fondo 87 zonas a lo largo de la plataforma continental marina comunitaria, en profundidades más allá de los 400 metros por la presencia, o la probabilidad de existencia, de ecosistemas marinos vulnerables.

«Para expresar nuestro malestar ante esta decisión adoptada hoy por la CE, hemos solicitado, junto con Francia, la inclusión de un punto varios en este próximo Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea, para requerir a la Comisión Europea que, una vez se disponga del nuevo informe de ICES, se revise inmediatamente la propuesta», destacan fuentes del ministerio a Europa Press.

Asimismo, el ministerio seguirá «demandando la necesaria evaluación socioeconómica de la medida», avanzan dichas fuentes. «Algo más que esperable para que se tengan en cuenta, como debe ser, todos los pilares de la PCP en la toma de decisiones», subrayan.

Sin embargo, el Gobierno central asume que, «una vez se publique el acto en el Diario Oficial de la Unión Europea», es su «obligación respetarlo a partir de la fecha que se establezca». «Estamos estudiando los detalles de su aplicación para dar las indicaciones oportunas a la flota», apunta.

«NO ES UNA MEDIDA EQUILIBRADA»

El Ejecutivo de Pedro Sánchez puntualiza que «comparte, como no puede ser de otra manera, el objetivo de la conservación y protección de los ecosistemas marinos vulnerables». No obstante, añade que defiende «la necesidad de que sea una medida proporcionada y equilibrada, como cualquier medida bajo la Política Pesquera Común, que sea equilibrada desde el punto de vista económico, social y medioambiental», y considera que «esta medida no lo es».

Esta decisión de la Comisión se ha adoptado, según recuerdan las fuentes del ministerio, «con un no-dictamen del Comité de Pesca, y el voto en contra de España e Irlanda, así como numerosas abstenciones». «También se han ignorado las demandas de los sectores pesqueros comunitarios afectados», censuran.

Así, explica el ministerio que la decisión de la Comisión se basa en una recomendación científica «que no está concebida ni orientada para su aplicación a todas las flotas de fondo», algo que ha sido señalado por España y «confirmado» por sus institutos científicos.

«EN ABSOLUTO RAZONABLE»

La inclusión del palangre de fondo entre las artes prohibidas en las zonas que se cierren «no resulta en absoluto razonable», lamenta, «por el mucho menor impacto, prácticamente nulo, del mismo sobre los ecosistemas marinos vulnerables».

Por otra parte, atendiendo a los diferentes escenarios de la recomendación científica, el departamento ve «posible excluir de dichos cierres a algunas zonas» y afea que esto «tampoco ha sido considerado por la Comisión».

«Existe información científica más reciente, que ha sido transmitida por España, y que formará parte de una nueva recomendación científica que se espera para el próximo mes de noviembre», llama la atención.

Es por este motivo que la Comisión Europea, a juicio del Gobierno español, «debería haber esperado a ese momento para adoptar el acto y hacerlo con mayor precisión y acierto».