El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha admitido, con el foco en la Atención Primaria, que el verano traerá «problemas» en el ámbito de la sanidad y «momentos de tensión», pero, tras cargar contra la «falta de soluciones» del Gobierno central, ha reivindicado que el Ejecutivo autonómico sí actúa y cada área «tiene un plan específico frente a contingencias» para el periodo estival.

«Estamos preparados», ha sentenciado, frente a las duras críticas que le han dirigido la portavoz del BNG, Ana Pontón, y el portavoz parlamentario socialista, Luis Álvarez, quienes han insistido en que la Xunta debe «invertir más» en sanidad y favorecer «mejores condiciones» para el personal. Solo así, han coincidido, Galicia «empezará a ver» que la situación mejora.

Álvarez y Pontón han situado la Atención Primaria al borde del «colapso», mientras que Rueda ha insistido en que el Gobierno central debe impulsar medidas para aportar soluciones «estructurales» –ha insistido, por ejemplo, en crear la especialidad de urgencias–, y ha esgrimido que ya había «los mismos problemas» en la etapa del bipartito.

Si Álvarez leyó varios recortes de prensa de días pasados con profesionales criticando lo que ha definido como «una gestión nefasta» de la sanidad por parte de la Xunta, Rueda ha contraatacado con un repaso a titulares de los años 2007 y 2008. «Touriño ya decía que faltaban médicos, él tenía la valentía de reconocerlos y de decírselo a la ministra en aquel momento», ha esgrimido.

Y ha contrapuesto esta actitud con la «docilidad» de los socialistas que, posteriormente, ha extendido también al BNG, con el Ejecutivo de Pedro Sánchez. «Su catastrofismo y su ejercicio de amnesia y de docilidad no ayuda nada. Igual les viene bien como Grupo, pero ni cura enfermos, ni ayuda a la sanidad pública», ha trasladado a los socialistas.

(Habrá ampliación)