La mitad de las diez víctimas mortales en las carretera gallegas este verano han sido motoristas y peatones, catalogados como usuarios vulnerables, según ha informado la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas, en la presentación del balance de accidentalidad, junto a la coordinadora de la DGT en Galicia, Victoria Gómez.

En rueda de prensa, ha explicado que tres de las personas fallecidas eran peatones y dos motoristas, mientras que las otras cinco víctimas eran usuarias de turismo.

El balance de julio y agosto se salda con siete personas fallecidas menos que en los veranos de los dos últimos años. Por provincia, A Coruña tuvo seis (+2), Pontevedra tres (-6), Ourense una (-1) y en Lugo ninguna (-1). El 90% perdieron la vida en carreteras convencionales.

Por franjas de edad, casi la mitad, el 40%, tenía menos de 44 años. Dos entre 15 y 24 años, dos entre 25 y 34 años, una entre 35 y 44 años, dos entre 45 y 54 años, una entre 55 y 64 años y otras dos de más de 65 años.

En el mes de julio disminuyeron las víctimas en diez respecto a 2020, con cuatro fallecidos. Por su parte en agosto aumentaron en tres más respecto al año anterior, con seis fallecidos. El balance global se salda con siete víctimas menos, siendo el mejor de la última década, con un descenso del 42% respecto al año anterior, que además había tenido un descenso de la movilidad por la pandemia.

CAMPAÑAS

A pesar de estos datos, la subdelegada ha señalado la necesidad de mantener una política de «tolerancia cero». María Rivas ha incidido en «extremar las precauciones y en hacer un llamamiento a la conducción responsable».

En esta línea recordó que la DGT y la Guardia Civil de Tráfico mantendrán sus esfuerzos a lo largo del año, con campañas de concienciación y control ya que de hecho la próxima semana se desarrollará una para advertir sobre las distracciones al volante, como el uso del móvil o de los navegadores.

CONSUMO DE ALCOHOL Y DROGAS

Otra de las preocupaciones que ha señalado la subdelegada son el consumo de alcohol y drogas en la conducción. Durante este verano se han detectado a 3.159 personas que han superado los límites, siendo el doble que en 2020, que se detectaron 1.551.

El aumento de estos casos está relacionado con el aumento de los controles, pero señalan esta tendencia al alza como «preocupante». Respecto a los excesos de velocidad la Guardia Civil impuso 35.864 sanciones en julio y agosto.

A la presentación del balance de accidentalidad de verano, han asistido también el comandante Leogivildo Villares, de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, y el director del Centro de Gestión de Tráfico, Ramiro Martínez.