El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, ha defendido, ante las críticas del BNG y el PSdeG a las rebajas fiscales del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), que el impacto en una familia media «dependerá de su renta y de las condiciones personales» porque este es un «impuesto personal»: «Cada uno tiene sus circunstancias propias».
«Evidentemente los tramos más bajos pagan menos y, en términos absolutos, van a tener una reducción menor, y los tramos de renta media van a tener una reducción ligeramente superior», ha expuesto en una entrevista concedida este domingo a ‘Radio Galega’ y recogida por Europa Press, coincidiendo con la semana de presentación de los presupuestos de 2027.
Preguntado por la reducción del IRPF prevista y el cuestionamiento de la oposición política, que considera las rebajas insuficientes, el conselleiro ha explicado que la bajada de 0,25 puntos en los cuatro primeros tramos pretende que el incremento de los precios «no haga pagar más impuestos por el simple efecto de la inflación».
En este sentido, ha recalcado que la intención es «compensar ese exceso de capacidad» y «no» los efectos de inflación porque, a su modo de ver, «eso sería completamente imposible». «Lo que intentamos es no hacer caja a expensas de los gallegos», ha insistido.
Sobre si en un futuro la Xunta seguirá aplicando más alivios fiscales, Corgos ha asegurado que el Gobierno gallego es «bastante predecible» al respecto y que su política fiscal es «muy clara». Lo primero que hace, según su explicación, es ver «cuánto se necesita» para mantener servicios públicos «de calidad». «Una vez que se blindan», ha continuado, ya se evalúa «la capacidad para bajar los impuestos».
DESACELERACIÓN DEL CRECIMIENTO Y GASTO SOCIAL
Al respecto de las mejoras introducidas con las cuentas de 2027, el conselleiro ha asegurado que, en un contexto actual de desaceleración del crecimiento, «Galicia va a aprovechar su estabilidad para hacerle la vida más fácil a los gallegos». Este objetivo lo ejemplifica con las mismas rebajas del IRPF o con su intención de «asumir» el incremento de los costes de los servicios públicos.
Preguntado por ello, ha aclarado que este cambio sobre el crecimiento «no es nada puntual de Galicia» y está ligado a otros factores vinculados con la economía internacional, como los efectos de la guerra o la «agresiva» política arancelaria de Estados Unidos. «Esos son los retos que tenemos, pero no afectan a un crecimiento robusto de la economía, aunque se desacelere un poquito», ha asegurado.
En cuanto al gasto social previsto para 2027, lo ha cifrado en 11.300 millones de euros y ha augurado que servirá para «paliar los grandes problemas que tienen los ciudadanos». Entre otros, ha destacado que el Sergas contará «por primera vez» con más de 6 millones de euros, que servirán para dar «más atención» a la salud pública, con «más cribados y más vacunación».
También ha apuntado que la vivienda es otro de los ejes prioritarios, con una partida de 326 millones para construir vivienda pública, promover suelo urbanizable e incentivar el alquiler, entre otros. «Intentamos actuar de la única manera posible. Ante un problema de falta de oferta de vivienda, la aumentamos construyendo más vivienda pública y por eso se duplican los recursos», ha señalado.

