El Celta confirmó este lunes que se ve «obligado» a reincorporar a sus entrenamientos al delantero Santi Mina, que estaba apartado de la disciplina del club desde principios del pasado mes de abril tras ser condenado a cuatro años de cárcel por abuso sexual.

«El RC Celta ha recibido en las últimas horas una comunicación oficial relacionada con la situación del jugador Santiago Mina. A través de un burofax exige su incorporación inmediata a los entrenamientos del equipo, por lo que en este caso el club se ve obligado a asumir la presencia del jugador desde este momento en las sesiones de preparación dentro de los horarios estipulados con sus compañeros», señaló el club gallego en un comunicado.

El conjunto vigués no especifica los motivos que le obligan a esta readmisión, pero según el abogado laboralista Fabián Valero, en declaraciones a ‘La Voz de Galicia’, se debe a que no rescindió el contrato del delantero, en vigor hasta 2024, cuando debía hacerlo y ahora este alega ‘falta de ocupación efectiva’.

«El RC Celta se reserva su derecho de reclamar, si la sentencia deviene firme, todos los daños y perjuicios ocasionados por el comportamiento del jugador a la entidad tanto económicos como de imagen del club, respetando a día de hoy su derecho a recurso», añadió el equipo que preside Carlos Mouriño.

Además, la entidad celeste destacó que el atacante, «dada la situación judicial que ha generado y que daña la imagen de este club, ha rechazado una oferta para jugar en un equipo de otra liga», y aseguró que «nunca se dejará presionar por ningún trabajador que busque sus intereses particulares», mostrando su «sorpresa por este movimiento del jugador encaminado a dañar al RC Celta, que desde la sentencia judicial obró conforme a los valores de este club y de su afición y a los que no renunciará bajo ningún concepto».