La evaluación del riesgo de cada pieza, la elaboración de un registro de bienes prioritarios o la creación de una red museística de alerta son algunas de las líneas maestras de la nueva hoja de ruta para garantizar la seguridad del Sistema Gallego de Centros Museísticos después de los últimos robos ocurridos tanto a nivel nacional como internacional.
El Consello de la Xunta ha abordado este lunes la estrategia que pondrá en marcha la Consellería de Cultura para este fin, y que incluye la convocatoria de varias reuniones, así como el establecimiento de un canal de información y la puesta en marcha de varias líneas estratégicas con el fin de minimizar los riesgos.
De este modo, tal y como se analizó en el Consello, la propuesta de recomendaciones que se entregará a los responsables de la gestión de cada museo está basada en un principio en cinco grandes líneas de acción que podrían ampliarse.
La primera de ellas se centra en la necesidad de implantar una evaluación de riesgo centrada en cada pieza. Para eso, cada museo elaborará un registro confidencial de bienes prioritarios, complementaria del inventario general, siguiendo el método recomendado por la red europea de prevención de la delincuencia y el Centro Internacional de la Estudios para la Conservación y la Restauración de los Bienes Culturales. Esta clasificación tendrá en cuenta su situación en la sala, así como el material, tamaño, movilidad, facilidad de extracción, demanda comercial o consecuencias de la pérdida.
La segunda línea de acción «procurará convertir la seguridad en un procedimiento diario del personal». Con este fin, los equipamientos deberán contar con una persona responsable de seguridad «claramente designada» y con autoridad para coordinar dirección, conservación, mantenimiento, vigilancia y empresas externas. Asimismo, al amparo de este protocolo, se recomienda identificar las personas responsables de los distintos procedimientos así como la introducción de controles específicos en los períodos de mayor exposición como pueden ser los montajes o desmontajes.
La tercera línea estratégica, por su parte, hace referencia a la necesidad de preparar las colecciones para facilitar la identificación y recuperación. En este sentido, se recomienda que los bienes prioritarios sean documentos siguiendo la norma Object ID que incluye fotografías, características técnicas e información de datación y procedencia. Además de este inventario, se propone la creación de una ficha policial de emergencia en el caso de las piezas prioritarias para que, en el caso de robo, pueda remitirse sin demora a las fuerzas de seguridad e incorporarse, a través de las autoridades competentes, a la base internacional de Interpol.
El cuarto punto de estas recomendaciones se basa en la creación de una red de alerta y respuesta museística. Esto incluye la creación de un nodo permanente entre museos, policía autonómica, policía nacional y guardia civil, con participación de los centros municipales, eclesiásticos y privados que custodien bienes especialmente sensibles que permita compartir alertas, tentativas o posibles labores de reconocimiento.
Por último, se procurará reducir el beneficio criminal y adaptar la exposición al nivel de amenaza. Para eso, siempre que sea compatible con la conservación, se proponen el empleo de identificadores discretos, etiquetas de radiofrecuencia o marcadores forenses que permitan detectar la retirada o acreditar la identidad de la pieza. Además, en los objetos que pueden venderse enteros, es necesario «activar una vigilancia temprana de subastas, plataformas digitales y circuitos comerciales, en colaboración con la policía y con los profesionales del mercado».
COORDINACIÓN E INFORMACIÓN
Además de la divulgación de estas recomendaciones, la hoja de ruta puesta en marcha por la Xunta de Galicia incluye también la convocatoria de una serie de reuniones. La primera, prevista ya para los próximos días, es una reunión de coordinación de seguridad entre la Administración autonómica, la Unidad de policía adscrita la Galicia, y las unidades de Patrimonio de los cuerpos de seguridad del Estado en Galicia.
Esto se complementa con el establecimiento de un canal estable de información y con un nuevo encuentro con los centros del sistema gallego de centros museísticos de Galicia para dar cuenta de las medidas propuestas por los cuerpos de seguridad.

