El Museo de Pontevedra abrirá al público este viernes la propuesta de arte contemporáneo ‘Mudanza’, de la artista asturiana afincada en Nueva York Ira Lombardía.
En concreto, trata de una reflexión visual sobre la emigración, la nostalgia y la construcción de la identidad a través de los desplazamientos.
La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo 25 de octubre en los edificios Castelao y Sarmiento, forma parte del programa ‘Infiltracións’, una iniciativa impulsada por la Diputación de Pontevedra que invita a creadores contemporáneos a dialogar con las colecciones históricas del museo mediante proyectos concebidos específicamente para sus espacios.
Durante la presentación de la exposición, el vicepresidente de la Diputación, Rafa Domínguez, destacó la importancia de una propuesta que «abre las ventanas del Museo» y, en su opinión, contribuye a conectar el patrimonio con las miradas artísticas actuales. «Permite reinterpretar lo que conserva la institución desde una perspectiva contemporánea», señaló.
La intervención de Lombardía se despliega en dos puntos distintos del museo mediante una serie de estructuras que combinan fotografía, collage, escultura y arquitectura efímera. A través de ellas, la artista construye un recorrido que aborda cuestiones universales como la pérdida, el arraigo, la transformación personal y la búsqueda de un lugar al que pertenecer.
La directora del Museo de Pontevedra, Ángeles Tilve, explicó que la propuesta establece conexiones directas con piezas de las colecciones de la institución, entre ellas obras de Francisco de Goya y Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, además de conchas marinas procedentes de la colección de Casto Méndez Núñez. Sin embargo, el diálogo va más allá de las referencias materiales. Para el comisario del proyecto, Iñaki Martínez Antelo, la exposición conecta con conceptos que atraviesan buena parte de la historia y del imaginario gallego, como la emigración, el exilio o la morriña.
La propia artista reconoció que el origen de la obra se remonta a su primera visita al museo, hace dos años, cuando descubrió la historia de Santa Trahamunda, la monja de Poio que, según la tradición, fue llevada lejos de su tierra y regresó milagrosamente a ella. «Comprendí perfectamente esa sensación de morriña, de nostalgia por lo que se deja atrás», explicó Lombardía, quien ha convertido esa experiencia en el hilo conductor de una instalación que reflexiona sobre qué parte de nosotros permanece y cuál se pierde cuando cambiamos de lugar.
Para ello emplea materiales vinculados al traslado y a los espacios domésticos en transformación, como fieltro, papel de burbujas o gomaespuma. Elementos aparentemente cotidianos que evocan la fragilidad de los recuerdos y la naturaleza provisional del hogar. En su propuesta, la casa deja de ser un lugar fijo para convertirse en una construcción emocional en constante cambio.
Lombardía agradeció tanto a la dirección del museo como a la Diputación la confianza depositada en el proyecto y reivindicó el papel de los artistas como agentes capaces de activar nuevas lecturas sobre las colecciones y los espacios culturales.
Nacida en Asturias en 1977 y residente en Nueva York, Ira Lombardía ha desarrollado una trayectoria internacional en la que combina instalación, fotografía, vídeo y escultura para abordar cuestiones relacionadas con el feminismo, la ecología y la cultura visual contemporánea. Su obra ha podido verse recientemente en instituciones de México, Estados Unidos y Francia, y forma parte de destacadas colecciones internacionales.

