El Museo de Pontevedra acoge este martes, 9 de junio (17,00 horas), una jornada del Consello da Cultura Galega (CCG) alrededor del centenario de la artista Mercedes Ruibal (Xeve, Pontevedra, 1926-Vigo, 2003).
La Sección de Creación e Artes Visuais Contemporáneas del CCG que coordina Paula Cabaleiro dedica una sesión del ciclo ‘Revisando a nosa arte’ a esta figura que será analizada por diferentes expertos. horas). La sesión, coordinada por Carmen Díaz Cacheda, será grabada y se subirá posteriormente a la web y canal de Youtube de la institución.
Creadora de un mundo único y personal, Mercedes Ruibal hace una pintura con un enfoque primitivista y naif, que remite al románico. Fiel a su época y a sus convicciones políticas, en sus obras están presentes la denuncia y un fuerte compromiso social, en consonancia con su activismo político.
En el programa de la jornada destaca el perfil biográfico de Mercedes Ruibal: forma parte de ese grupo de artistas de Galicia que impulsaron la renovación artística durante los cincuenta y sesenta del siglo XX, entre los que se incluyen María Antonia Dans, Elena Gago, José María de Labra, Luis Caruncho, María Victoria de la Fuente, Lago Rivera o Tenreiro.
Nacida en una familia con sensibilidad por el arte, la dureza de la posguerra la obligó a emigrar en 1950 a Buenos Aires. Allí vivía ya su hermano, el escritor y dramaturgo José Ruibal, quien la introduce en la vida intelectual capitalina argentina. En esta ciudad establece contacto con el pintor Laxeiro, su mentor, quien la anima a pintar.
También en Buenos Aires realiza su primera exposición de pinturas en 1956, a la que seguirán otras en importantes galerías madrileñas y gallegas. Un año después regresa a Galicia y, tras realizar una serie de exposiciones en Vigo, se traslada a Madrid, donde trabaja como diseñadora de cerámica y establece relación con los artistas que frecuentan el Café Gijón.
Poco después conoce al pintor y arquitecto Agustín Pérez Bellas, con quien se casa en 1959. Viven en Vigo, pero pasan temporadas en Madrid, donde se relacionan con la intelectualidad española y gallega. Hicieron también estancias en Italia, en donde mantenían un estudio en Roma y formaban parte de una importante comunidad artística en el Trastévere, lugar de encuentro de personalidades de la cultura italiana e internacional durante los años setenta. Allí frecuentan a Rafael Alberti y María Teresa León, comprometidos como ellos en la lucha antifranquista.
En 2003 falleció en su casa de Vigo y dejó un legado artístico de gran calidad. Su producción también incluyó obra escrita: el libro ‘Confesiones de una volatinera con bragas de repuesto al dorso’ (Akal, 1978) y el poemario ‘Y mi voz es tu nombreo (Ediciós do Castro, 1986).

