La Real Academia Galega (RAG) ha presentado este martes en Vigo ‘Rimas populares de Galicia’, un volumen coordinado por el académico Diego Rodríguez que recopila la «iniciativa frustrada» de Manuel Murguía de editar un romancero popular.
Esta edición, que fue anunciada durante años por Murguía pero nunca se materializó, reúne las páginas «definitivas» de aquella iniciativa frustrada que han llegado hasta hoy. El trabajo que realizó se basa en la documentación que se conserva en la Fundación Barrié y en la RAG.
El presidente de la Real Academia Galega señala que este nuevo libro de la colección Anexos BRAG -editado con el apoyo del Ayuntamiento de A Coruña y disponible en copia digital en la sección de publicaciones de web de la Academia-, rescata de la penumbra un material que puede abrir nuevas vías para el análisis alrededor del romancero en Galicia.
«Este libro trae la luz a un material inédito desde hace más de cien años que constituye una aportación muy importante para el debate de la historia y de la evolución del romancero de tradición oral en Galicia. Ofrece muchos elementos de juicio para este capítulo tan relevante para la historia de nuestra cultura», expresa Henrique Monteagudo.
Entre otros, la edición reproduce pliegos históricos sobre el ‘Romance de don Gaiferos’, que contribuirán a la discusión sobre si esta composición circuló originalmente en gallego o fue una adaptación, incluso invención, de Murguía o de algún intelectual galleguista de finales del XIX, como se suele defender en distintos círculos académicos.
Rodríguez sostienen lo primero, y apunta también que en aquella época había más romances en versión gallega de lo que se acostumbra a señalar. Contradice, pues, la hipótesis más extendida entre los expertos de finales del siglo XX y sugiere un proceso de castellanización posterior en la cadena de transmisión.
La publicación de la RAG reproduce unas 150 composiciones poéticas: las incluidas en los papeles que se conservan del marido de Rosalía de Castro, además de otras publicadas con retoques por Lois Carré en los años 50 del siglo XX a partir de documentación del primer presidente de la RAG, hoy no localizada.
Murguía proyectaba publicar en este volumen los materiales que había ido reuniendo gracias a la ayuda de distintas personas, entre las que se encontraban intelectuales como el escritor y lexicógrafo Marcial Valladares o Alejandra, la primogénita que tuvo con Rosalía de Castro. «El conjunto de materiales que Murguía fue acumulando de esta manera apareció en una carpeta desordenado y sin atribuciones. Él realmente no recuperó ninguna de las piezas populares, pero fue el responsable de recogerlas y darles un sentido unitario», explica el académico responsable de la obra.

