La Xunta de Galicia iniciará este lunes los trabajos de reparación sobre el derrumbe de un tramo del interior en la Muralla romana de Lugo, entre las puertas del Carmen y de Santiago, y pondrá en marcha, en los siguientes días, una revisión completa del recinto para revisar los «puntos débiles» y descartar otros daños.
Así lo ha anunciado el conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, durante una visita a la zona afectada en esta mañana de domingo, a la que ha acudido acompañado por el director general de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, y el delegado territorial de la Xunta en Lugo, Javier Arias.
Durante la visita, López Campos ha relacionado las fuertes precipitaciones de los últimos días con el desprendimiento de piedras en el lienzo interior de la muralla, a la altura de la rúa do Moucho, un factor que, una hora antes, el alcalde, Miguel Fernández, ya había vinculado al suceso.
El tramo caído, según ha explicado el conselleiro, no forma parte del trazado original romano, sino de una reconstrucción realizada aproximadamente en la década de 1920. Esta obra fue realizada con el material del que se disponía en el momento, «con una construcción barata, económica y equivocada»; principalmente tierra y escombros, lo que dejó este lienzo de la muralla en estado vulnerable.
El conselleiro ha asegurado que su departamento actuará «con la máxima urgencia y celeridad» para garantizar la conservación de este bien declarado Patrimonio de la Humanidad. En este sentido, técnicos de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural ya realizaron una primera inspección en la noche del sábado y el inicio de los trabajos de reparación, que reutilizarán las piedras, está previsto para este mismo lunes.
La Xunta estima que se podrá dejar abierta la calle al paso en las primeras horas, mientras se continúa trabajando en la reparación. También se colocarán unas vallas en el adarve de la muralla para evitar que los viandantes se acerquen a la zona.
EXISTENCIA UNA POSIBLE ESCALERA INTERIOR
Los técnicos han estimado que las filtraciones que se han producido en esta zona de la Muralla podrían deberse a la existencia de una escalera interior, como las que se encontraron en los últimos años a lo largo de todo el monumento y que se habría anulado con la construcción de este paramento que se ha derrumbado.
Sus hipótesis están basadas en que el incidente se ha producido por la parte interior de un cubo de la muralla. Por ello, además de la restauración, realizarán una revisión completa del recinto amurallado para descartar daños y revisar «los puntos débiles», apoyándose en los sistemas de monitorización contemplados en el Plan Director.
Asimismo, el equipo técnico ha pronosticado la posibilidad de que colpase también el muro del Pazo de Dona Urraca, situado al lado del monumento, pero que no forma parte del conjunto protegido. Por ello, se ha protegido la zona con un balizamiento «para evitar daños a terceras personas», en palabras del conselleiro. También se ha dado aviso a los propietarios para que actúen en ese punto.
OTROS DERRUMBES
No es la primera vez que la muralla romana sufre daños a consecuencia de episodios de lluvias intensas. El último derrumbe de relevancia se produjo poco después de su declaración por la Unesco y afectó a un tramo situado en las inmediaciones del hospital de Santa María.
Al respecto, López Campos ha reiterado «el compromiso continuado de la Xunta con la conservación de la Muralla de Lugo, uno de los símbolos patrimoniales más destacados de Galicia». Desde su declaración como Patrimonio Mundial por la Unesco en el año 2000 –un reconocimiento que el pasado año cumplió 25 años–, «el Gobierno gallego ha invertido más de 10 millones de euros en alrededor de 60 actuaciones de conservación y puesta en valor», ha recordado.
Asimismo, ha mostrado su agradecimiento al equipo técnico y los servicios de urgencia que trabajaron en el lugar desde que se produjo el derrumbamiento sobre las 23.30 horas.

