El presidente del Clúster Audiovisual Galego, Jorge Algora, espera que la apuesta por las lenguas cooficiales que se incluirá en la futura Ley General de Comunicación Audiovisual sea un revulsivo para la producción gallega.

En una entrevista con Europa Press, Algora reflexiona sobre que la nueva ley «es una buena medida», ya que ha sido «consensuada con la mayoría del sector», si bien apunta que llega con «dos años de retraso» para «la aplicación de lo que son los porcentajes en plataformas del tejido productivo audiovisual en España», de forma que «no solamente» estuviesen obligadas las televisiones en abierto de Uteca.

ERC informó en diciembre de un acuerdo con el Gobierno en la ley audiovisual –por el cual comprometió su apoyo a los PGE– para que se destinen unos 15 millones a producciones independientes en lenguas cooficiales. A ello se sumarían otros 10 millones en el Fondo de Protección a la Cinematografía para estos contenidos. Sobre esta cuestión, Algora aboga por un reparto «equitativo» que habría que regular, dado que «la duda» es «cuánto de gallego, catalán y euskera».

«Con la conversación que he mantenido con el departamento de Nadia Calviño e ICAA», dice, «sobre el papel», «el plan es perfecto», pues cuenta con el apoyo del Spain Audiovisual Hub y «las voluntades políticas». «Nunca hubo tanto dinero para la producción».

«Pero la duda en estos momentos es si todo ese dinero se va a quedar entre Madrid y Barcelona, por la concentración de grandes empresas que están allí haciendo apuestas importantes, o va a haber el equilibrio territorial que los clústeres estamos intentando mantener con la ayuda de la Spain Film Commission, que también pretende que las producciones se repartan por todo el territorio y que entren las lenguas cooficiales dentro del juego», agrega.

PRODUCCIÓN INDEPENDIENTE

Al responsable del Clúster le parece «muy bien» que uno de los ejes principales se articule sobre las lenguas cooficiales, pero llama a «dar la batalla» por el apoyo a productoras independientes. «Nos gustaría que la ley se pareciese a los porcentajes de países europeos de referencia: que entre el 20%-25% de facturación de plataformas revirtiese directamente sobre producciones independientes».

Así, el ‘quid’ no pasa solo por el hecho de que sean en lenguas cooficiales, sino que «hay que aplicar bien» esa cuestión y que «sean de productores tanto gallegos como vascos y catalanes».

Fija la importancia de que el productor independiente tenga «al menos un 20% de porcentaje sobre la obra producida». Y es que «las plataformas muchas veces compran las piezas, pero las productoras «no se quedan con un porcentaje», lo que supone una «pérdida de posesión de autoría»: «Lo que hace es que en un futuro no tengamos contenidos propios, aunque sean en lenguas cooficiales».

El Clúster que representa es «transversal», dado que cuenta con productoras independientes, TVG y plataformas tecnológicas. Consta de 39 compañías, en un sector que en Galicia da empleo a 4.500 personas.

DUDAS

«Pienso que va a ser para el bien del sector», expresa acerca de la ley, pero «no es tan claro como se dijo al principio ni la solución es fácil». Lo «ideal» sería que las plataformas pusieran por su volumen de facturación en determinados territorios «unos porcentajes para propiciar la producción propia». Francia cuenta con un 20% para la producción local, y dentro de esa tasa se podría «dividir entre territorios, con especial fuerza al papel de lenguas cooficiales».

Con todo, avisa de que «va a ser muy complicada» la colaboración de plataformas en las lenguas cooficiales, pues «hasta ahora no dan muchas explicaciones de lo que hacen». Pide que ese cumplimiento sea «auditado y transparente» en lo tocante a «tiempos y lenguas».

«Ese reclamo que hizo ERC es importante» para una mayor presencia de las lenguas cooficiales, sentencia. Muestra su «apoyo incondicional» a que se pueda alcanzar una tasa del 6% de lenguas cooficiales en plataformas, «si es equilibrada entre las tres lenguas cooficiales». Ahora bien, reconoce que la «dificultad es evidente» sobre «si se puede imponer o no y de qué manera negociarlo», después de que el Gobierno descartarse esta opción ante la imposibilidad de hacer esa exigencia a aquellas empresas radicadas fuera de España.

FONDOS PARA DOBLAJE Y SUBTÍTULOS

También se refiere a la oportunidad que puede suponer la disponibilidad de doblaje y subtítulos en gallego, vasco y catalán. «Igual hay que invertir parte de los fondos de transformación y resilencia en que estén operativos».

Señala que las plataformas reclaman que sean las comunidades las que pongan el dinero para doblaje o subtitulación. Pone de ejemplo que en un requerimiento realizado por el Clúster a Movistar: «Nos dijeron que no tenían ningún inconveniente en incluir las lenguas que se quisiera, pero tendría que asumir la propia Xunta ese gasto».

Propone que, igual que el «hub’ de Agadic invierte parte de fondos para que vengan a rodar a Galicia», «sería interesante que haya un fondo de protección del gallego para que la mayoría de las plataformas tengan fondos de contenidos doblados o con subtítulos en gallego».

En lo tocante al papel de la Xunta, señala que hay una situación especial con fondos covid para salida de la pandemia, pero lamenta que son «medidas provisionales», por lo que pide que se «debería» aprovechar para «consolidarlas».

PRESENCIA «MÍNIMA» DEL GALLEGO EN PLATAFORMAS

Algora admite que la presencia actual de obras en gallego en plataformas es «mínima», más allá de algún éxito puntual como ‘O sabor das margaridas’, que se puede ver en Netlix. Deja claro que «no hay prejuicio de que las piezas estén en gallego», «si se posicionan bien», se comprueba que pueden estar en «las más vistas en lengua no inglesa». «Son destellos de lo que podría llegar a ser», afirma.

El hecho es que tan solo en una plataforma como Filmin se puede ver un ciclo como el dedicado al Novo Cinema Galego, que cuenta con una treintena de títulos entre los que se encuentran, por ejemplo, ‘Ons’, de Alfonso Zarauza.

Sin embargo, en el resto las producciones en gallego son testimoniales, tal es el caso de ‘Santoalla’ (en Prime Vídeo), ‘O que arde’ (en HBO Max) o piezas de la TVG que se pueden ver en Movistar. Sin rastro en otras como Disney+.

Hace unos días, las plataformas de la Asociación Española de Vídeo on Demand (AEVOD), entre las que se hallan Netflix o Prime Video, se han mostrado partidarias de garantizar la oferta de contenidos en lenguas cooficiales a través del doblaje y la subtitulación y mediante la colaboración público-privada.

PERSPECTIVAS PARA 2022

En esta conversación con Europa Press, el presidente del Clúster hace balance de un 2021 en el cual el sector estuvo «muy activo». Por su parte, las previsiones para 2022 «son muy buenas» en películas y series. Cree que el sector se ha sabido adaptar a la pandemia, con unas medidas que suponen un 5% del presupuesto general de una pieza. A esto se une que la animación y el videojuego «van cogiendo mucho empuje».

Paralelamente, se refiere al acuerdo con la Universidade da Coruña, en el que participan varias empresas del Clúster, por el cual se prevé la instalación de una infraestructura de platós en la Cidade das TIC, en A Coruña, con la que poder «competir para la producción de series de ficción». Existe un compromiso por parte del Igape para realizar una convocatoria a comienzos de este año para este proyecto con fondos europeos –no ligados a Next Generation–.

Se busca «entrar en competencia con Madrid y Barcelona» a través de nuevas instalaciones para rodajes «acordes a lo que necesitan plataformas de producción audiovisual potentes».