El escritor galardonado con el Premio Nacional de las Letras, José María Merino, ha expresado su gratitud y emoción por esta distinción, al tiempo que ha instado a «no dejar de leer» porque «perder la relación con la ficción significaría empobrecernos, ya que nos ha ayudado a saber cómo somos».

Así se ha expresado este jueves en declaraciones a Europa Press el escritor gallego, que ha puesto en valor la «pieza maravillosa» que son los libros: «Son uno de los grandes inventos de la humanidad, un disco duro que no necesita enchufe ni cambiar de aplicación».

En este sentido, Merino ha lamentado la «pérdida de contacto» de la sociedad con la lectura actualmente porque, según ha explicado, el libro «está puesto en entre dicho con los medios cibernéticos». Por ello, ha insistido en mantener los libros físicos y fomentar la lectura, «que es algo muy sano».

Sin embargo, ha aclarado que la sociedad «está en un momento de cambio y no se puede vaticinar a dónde vamos». Esto es algo que, según ha desarrollado, se nota en la reaparición del género de los cuentos, «que en otras promociones estaba un poco marginado», y en que se está volviendo a escribir en distintos estilos. «Por ejemplo, en el mundo de la novela hay muchísima variedad», ha apostillado.

Sobre la calidad de la literatura que se desarrolla hoy en día, el galardonado ha apuntado que «no se puede decir si es mejor o peor, lo que se puede decir es que sigue viva», a la par que ha recordado que se sigue escribiendo y que hay lectores porque «si no las editoriales no editarían».

Dada su amplia carrera profesional en la literatura, preguntado acerca de si se siente un referente para futuras generaciones, ha explicado que «todos los escritores de las sucesivas generaciones son un referente para los siguientes», pero que «unos pueden tomarlo como ejemplo, otros pueden aborrecerlo y otros pueden olvidarlo». Por tanto, ha señalado que lo importante es que «el tiempo pase y siga habiendo gente que practique la literatura».

PREMIO NACIONAL DE LAS LETRAS 2021

El jurado ha reconocido a Merino «por su maestría y excelencia en la creación de literatura fantástica en las modalidades narrativas de novela, novela corta, cuento y microrrelato, y también por la inteligencia de sus reflexiones teóricas sobra la ficción».

El premio, concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte y dotado con 40.000 euros, distingue el conjunto de la labor literaria, en cualquiera de las lenguas españolas, de un autor español o autora española, cuya obra esté considerada como parte integrante del conjunto de la literatura española actual.

SOBRE JOSÉ MARÍA MERINO

Merino nació en A Coruña en 1941, aunque se le identifica con León, pues allí vivió un largo periodo de su vida, hasta que se trasladó a Madrid. Colaboró con la Unesco en proyectos educativos para Hispanoamérica y fue director del Centro de las Letras Españolas del Ministerio de Cultura.

Es patrono de la Fundación Alexander Pushkin y patrono de honor de la Fundación de la Lengua Española, embajador de Hans Christian Andersen (Ministerio de Cultura de Dinamarca) y fue presidente honorífico de la Fundación del Libro Infantil y Juvenil ‘Leer León’.

Académico correspondiente de la Academia Panameña de la Lengua y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. En 2014 fue nombrado Doctor «Honoris causa» por la Universidad de León. En 2015 recibió la Medalla de Honor de la Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en los Estados Unidos (ALDEEU).

Es miembro de la Real Academia de la Lengua desde el año 2008. Empieza en la literatura en el grupo Claraboya, grupo que edita en León la revista con el mismo nombre.

Sus primeros libros publicados fueron poemarios ‘Sitio de Tarifa’ (1972) y ‘Cumpleaños lejos de casa’ (1973). Unos años después, en 1976, se dio a conocer con ‘Novela de Andrés Choz’, por la que mereció el Premio Novelas y Cuentos.

Desde entonces viene alternando la publicación de novelas con la de libros de relatos, poesía y literatura para jóvenes y mereciendo premios como el de la Crítica en 1985 por su novela ‘La orilla oscura’; el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 1993 por ‘No soy un libro’; el Premio Miguel Delibes de narrativa por ‘Las visiones de Lucrecia’ (1996); Ramón Gómez de la Serna de Narrativa en 2004 por ‘El heredero’; el Premio Torrente Ballester por ‘El lugar sin culpa’ o el Premio de la Crítica de Castilla y León por ‘El río del Edén’ (2012) que mereció también el Premio Nacional de Narrativa.

En su faceta de articulista creó, junto a Juan Pedro Aparicio y Luis Mateo Díez, la figura de Sabino Ordás seudónimo bajo el cual redactó multitud de artículos en el suplemento literario ‘Pueblo’, dirigido por Dámaso Santos.

Además de su labor como escritor, ha pronunciado conferencias en numerosos centros educativos, universidades y bibliotecas europeas y americanas. Ha impartido también talleres de creación literaria en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).