Melódica, casi rockera y diva. Las 1.200 personas que consiguieron plaza en el Obradoiro y los que se sumaron por ‘streaming’ pudieron disfrutar de tres versiones de Luz Casal a los pies de la Catedral compostelana, arropada por los 53 músicos de la Real Filharmonía de Galicia y los componentes de su banda, todos en perfecta armonía.

A lo largo de un repertorio de 18 canciones, este recital de la programación del Xacobeo 21-22 y dentro de los conciertos de las Fiestas del Apóstol arrancó pasadas las 21,30 horas del miércoles con un bloque de canciones de amor y desamor. ‘Lo eres todo’, ‘Cenizas’, ‘Mar y cielo’ o ‘Historia de un amor’ permitieron mostrar una Luz Casal melódica.

Los arreglos de César Guerrero, al cual la propia cantante hizo un reconocimiento expreso, consiguieron integrar a la perfección a los músicos de la Real Filharmonía bajo la batuta de Paul Daniel. La potencia musical de la orquesta consiguió embellecer aún más algunos de los boleros incluidos en el álbum ‘La Pasión’, que Luz Casal sacó en 2009, tras superar un cáncer.

A ese episodio de su vida aludió, aunque sin mencionarlo expresamente, la cantante originaria de Boimorto (A Coruña) antes de hacer un alegato a favor de la música popular gallega. Así introdujo ‘Camariñas’, pieza que recordó que cantó con ‘Luar na lubre’.

HOMENAJE A SAMUEL

«Ahora eres una estrella en el cielo, un rumor en el viento, una cinta en mi pelo, algo dulce en mi boca, una luz que nos toca. Eso eres». Los versos hechos canción de ‘Lucas’, el niño vigués que falleció a los seis años y que sirvieron de inspiración a Luz Casal, también le sirvieron este miércoles para «hacer extensivo» el tributo a Samuel Luiz, el joven de 24 años muerto por una brutal paliza en A Coruña.

Cambio de vestuario y cambio de Luz Casal. En el escenario apareció una versión más rockera para deleitar a los presentes en persona y a través de las redes con grandes éxitos como ‘Entre mis recuerdos’, ‘No me importa nada’ o ‘Te dejé marchar’. Con ‘Un nuevo día brillará’, la cantante de Boimorto puso a cantar al público para corear el estribillo bajo las mascarillas.

Con ‘Pedazo de cielo’ Luz Casal hizo un amago de cerrar el concierto, hasta que los aplausos del público la volvieron a arrastrar al escenario, de 20 metros de largo, ahora convertida en una diva con vestido largo negro y estola blanca de plumas. ‘Piensa en mí’ y un ‘Año de amor’, ambas de la banda sonora de la película de Pedro Almodóvar ‘Tacones Lejanos’, integraron el supuesto bis.

Pero la apoteosis final llegó con la versión sinfónica de ‘Negra Sombra’, que puso el broche de emoción a un concierto de casi dos horas de duración en el cual Luz Casal y su banda y la Real Filharmonía brillaron a la par y fueron de la mano.

Antes de acabar, la solista invitó a hacer el Camino de Santiago para encontrar «lugares bellos, arte, cultura, hospitalidad y cariño». «Santiago siempre os recibirá con los brazos abiertos», proclamó para despedirse en varios idiomas, incluido el gallego, que ya había empleado para dar las «boas noites e benvidos».