La Guardia Civil, a través de la Patrulla Fiscal y de Fronteras de Marín, detectó posibles vertidos al mar durante unos trabajos de reparación realizados en un catamarán de pasaje que se encontraba atracado en el puerto del municipio pontevedrés de Bueu.
Según ha informado el Instituto Armado en un comunicado, los hechos sucedieron el pasado 25 de agosto, después de que un vecino alertase sobre la realización de trabajos de lijado y limpieza en uno de los patines laterales de la embarcación.
Una vez en el punto, los agentes comprobaron que se estaban llevando a cabo esos trabajos mientras la embarcación permanecía atracada y a flote, observando la presencia de polvo, fragmentos y otros residuos sólidos tanto en la zona de trabajo como flotando en las aguas portuarias próximas.
Asimismo, durante la inspección constataron que no eran visibles medios de recogida o contención destinados a evitar que los residuos generados durante las labores de reparación pudieran alcanzar el agua.
La Guardia Civil puso la actuación en conocimiento de la Capitanía Marítima de Vigo y de Puertos de Galicia organismos competentes para determinar la posible existencia de responsabilidades y valorar la afección que los trabajos pudieran haber ocasionado al medio marino.

