La asociación ecologista Adega alerta de que los eólicos y la «eucaliptización» amenazan en Galicia al elegido como Ave del Año 2023, el aguilucho cenizo, que sufre una pérdida que puede alcanzar el 80% de ejemplares en lo que va de siglo.

En un comunicado, expone el «declive» de esta especie en el siglo XXI en Galicia, ya que se pasó de un rango de parejas de entre 800 a 1.548 en 2002 a entre 172 y 287 en 2019, lo que supone una caída que tiene una horquilla del 59% al 81%. Este retroceso es muy superior al descenso que se calcula se produjo en España en el mismo periodo, entre el 23% y el 27% en ese caso.

«Esto se vuelve más lamentable si consideramos que desde 2007 el aguilucho cenizo (‘tartaraña cincenta’ en gallego) está incluido como vulnerable en el catálogo gallego de especies amenazadas, y que, por ley, debería aprobarse un plan de conservación», lamenta.

Y es que Adega critica que la Xunta dejó «paralizado» desde 2009 el plan de conservación de esta especie, a pesar de que su redacción había sido licitada previamente. «Desde entonces, la caída en picado de poblaciones del aguilucho cenizo fue de la mano con el aumento descontrolado de las plantaciones de eucaliptos en los mejores hábitats en busca de alimento y reproducción de la especie, unido a las plantaciones de pinos.

Además, la instalación de «docenas de parques» tuvo un impacto directo sobre esta especie, bien por colisión directa con aspas de aerogeneradores o «por pérdida de calidad del hábitat por fragmentación».

Entre otras medidas, Adega reclama una nueva licitación para la elaboración de un plan de conservación, con medidas y fondos adecuados, así como que se realice un mapa sobre la presencia de esta especie.