Los dos mayores incendios desde que hay registros en Galicia, en O Courel (Lugo) –11.100 hectáreas– y Valdeorras (Ourense) –10.500 hectáreas–, han quedado extinguidos este jueves. Forman parte de una ola de fuegos que comenzó hace dos semanas con tormentas secas en las que rayos provocaron media centenar de incendios, con un balance global de unas 33.000 hectáreas arrasadas.

La Consellería de Medio Rural ha dado por extingido el fuego de Carballeda de Valdeorras (Ourense) a las 19,12 horas de este jueves. Obligó a desalojar a viviendas y quemó casas en lugares como el de Alixo, en O Barco, además de afectar al Parque Natural da Serra da Enciña da Lastra.

Previamente, en este mismo jueves, la Consellería do Medio Rural informó de que el fuego que afectaba a los ayuntamientos de Folgoso do Courel y de A Pobra do Brollón quedaba también extinguido después dos semanas. Con 11.100 hectáreas quemadas, según las estimaciones de la Xunta, se convirtió en el mayor desde que hay registros en la comunidad gallega. Aquí, se juntaron cinco focos: tres en Folgoso –dos de la parroquia de Vilamor y uno de la de Seceda– y dos en A Pobra –ambos en Saa–.

En cuanto al resto de fuegos registrados en Galicia, se ha controlado a las 14,50 horas el tercer gran incendio forestal de esta ola, el de Vilariño de Conso (Ourense), parroquia de Padroalbar, que afecta al Parque Natural de Invernadeiro, con 6.500 hectáreas quemadas.

Además, Medio Rural da por estabilizado –desde las 19,34 horas–, todavía sin controlar, el que afecta a Castrelo de Miño (Ourense), parroquia de Barral, y que se ha extendido hasta el municipio vecino de Cartelle. Las autoridades decretaron la situación 2 de alerta por proximidad a viviendas, si bien quedó desactivada sobre las 4,00 de la madrugada de este jueves. La superficie calcinada asciende a 200 hectáreas.

Paralelamente, sigue controlado el de O Saviñao (Lugo), concretamente en la parroquia de Rebordaos, con alrededor de 20 hectáreas arrasadas tras haberse iniciado en, por lo menos, tres focos diferentes.

EXINTINGUIDOS

La ola de incendios registrada en Galicia desde hace dos semanas deja un balance histórico de más de 33.000 hectáreas quemadas, contando los que en los últimos días se fueron apagando.

En concreto, los incendios extinguidos suman unas 26.200 hectáreas –cabe recordar que la Xunta solo incluye en sus boletines informativos aquellos que superan las 20 hectáreas de superficie–.

Además de los citados macrofuegos de O Courel y Valdeorras, la lista de incendios extinguidos es la siguiente: Cualedro –31 hectáreas–; Baiona –46 hectáreas–; Melón –dos fuegos que suman 98 hectáreas–; Quiroga –345 hectáreas–; Ribadavia –67 hectáreas–; Covelo –37 hectáreas–; Cervantes, parroquias de Donís –75 hectáreas–, Noceda –182 hectáreas–, Cereixedo –65 hectáreas– y O Castro –0,5 hectáreas–; así como Rodeiro –110 hectáreas–; Palas de Rei –375 hectáreas–; Antas de Ulla –54,1 hectáreas–. Esta lista se completa con los tres en el municipio de Oímbra, parroquias de Rabal –2.100 hectáreas–, San Cibrao –370 hectáreas– y Videferre –919 hectáreas–.