La Xunta ha realizado un total de 36.104 notificaciones y 33.129 publicaciones en diarios oficiales en lo que va de año para que propietarios limpien sus fincas, una medida con la que se busca prevenir incendios forestales.

Según los datos que aporta la Consellería de Medio Rural a Europa Press, estos cerca de 70.000 avisos se realizaron hasta fecha de 6 de mayo de 2022. Así, se advierte a los propietarios de las parcelas no gestionadas de que, en el caso de que no hagan la limpieza, se procederá a la ejecución por parte de la Administración, con la consecuente repercusión de coste y con la imposición de la correspondiente sanción.

Esta actuación se realiza en el marco del convenio de protección de aldeas frente a los incendios forestales, firmado entre Xunta, Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) y la empresa pública Seaga.

A lo largo de 2021, la Administración gallega formuló 180.483 notificaciones y 171.508 publicaciones en diarios oficiales para la limpieza de biomasa en parcelas.

INSPECCIÓN DE FRANJAS SECUNDARIAS

Así, Medio Rural explica que se ha completado la comprobación de la «práctica totalidad» de las franjas secundarias –aquellas próximas a viviendas– de 116 municipios gallegos, lo que se traduce en la inspección del estado de 866.114 parcelas que suman un total de 59.158,80 hectáreas.

De este total, hay unas 39.000 hectáreas que están gestionadas –suponen más de 555.000 parcelas–, el 66% de la superficie, de forma que cerca de 20.000 hectáreas no están limpias de biomasa.

El Gobierno gallego valora que el convenio está «dando frutos» y pone también como ejemplo que se han entregado por parte de la Consellería de Medio Rural 259 planes municipales antincendios, de los cuales ya están aprobados 180.

LUCHA CONTRA EL FUEGO

Esta misma semana, el servicio de prevención y extinción de incendios de la Xunta reincorporó a casi un millar de trabajadores que ocupan plazas discontinuas de seis meses, hasta el próximo 17 de noviembre.

En concreto, este casi millar de empleados se agrupan en dos colectivos: por un lado, los vinculados directamente con la prevención y extinción de incendios y, por otro, trabajadores con tareas de apoyo y logística que se distribuyen en personal técnico, emisoristas, vigilantes y operadores codificadores.

La incorporación de este personal discontinuo supondrá un «importante impulso» para la ejecución, antes del comienzo del período de alto riesgo, de los trabajos recogidos en el plan preventivo aprobado por la Xunta, que supondrá la inversión de 33,1 millones de euros para actuar en más de 58.600 hectáreas de territorio y en 5.780 kilómetros de pistas y vías de comunicación, entre otras acciones.