Instituciones y universidades americanas y europeas han detectado por primera vez unas partículas producidas en colisiones nucleares cobre-oro –en el acelerador Relativistic Heavy Ion Collider (RHIC) del Brookhaven National Laboratory (EE.UU..)– con hasta más de un 50% de la energía disponible en los nucleones (protones y neutrones) de los núcleos atómicos acelerados en la colisión. De esta manera, las partículas producidas son de nuevo aceleradas.

Este descubrimiento experimental confirma la predicción teórica hecha hace 25 años en el Instituto Galego de Física de Altas Energías (Igfae), centro mixto de investigación de la Universidade de Santiago de Compostela y la Xunta de Galicia, por los investigadores Néstor Armesto, Elena G. Ferreiro, Carlos Pajares, Mikhail Braun y Yuly Shabelski (estos dos últimos actualmente en la Universidad de San Petersburgo). Los resultados se enviaron a la revista Physical Review C y están pendientes de publicación.

Hasta ahora, las evidencias habían sido muy débiles y las incertidumbres demasiado altas como para validar el modelo teórico predicho por los investigadores del Igfae. No obstante, con estas nuevas mediciones, las primeras en colisiones de núcleos tan pesados como el oro y el cobre, se confirma la predicción.

«Las implicaciones de este hallazgo pueden suponer un cambio en los modelos actuales utilizados para explicar la composición y formación de los rayos cósmicos, ya que estas partículas ultra energéticas podrían formarse en la atmósfera», explica Elena G. Ferreiro.

La investigadora tampoco descarta la posibilidad de que hayan podido descubrirse nuevas partículas. Cuando hay muchas colisiones entre los nucleones de los núcleos atómicos se producen efectos entre sus constituyentes –los quarks– que posibilitan la producción de partículas más energéticas que la que tienen los nucleones individuales, explica la USC en un comunicado.

Por este motivo, este efecto fue denominado ‘QCD accelerator’ o acelerador de la Cromodinámica Cuántica (QCD, por sus siglas en inglés), la teoría que explica la interacción fuerte o el comportamiento entre los quarks y los gluones.