Investigadores del centro tecnológico AIMEN han participado en el desarrollo de la primera aplicación de inteligencia artificial para el control de microrobots que navegan a través de un fluido, un trabajo que se ha publicado en la revista Science Robotics.

La investigación demuestra cómo un robot del tamaño de una micra (aproximadamente una centésima del diámetro de un cabello humano) es capaz de desarrollar, mediante técnicas de aprendizaje por refuerzo, las estrategias óptimas de navegación para alcanzar un objetivo, compartir información con otros robots para acelerar el proceso de aprendizaje o desarrollar la velocidad óptima para la supervivencia en un entorno, de forma similar a cómo lo hacen los microorganismos en la naturaleza.

Los principales desafíos de este trabajo eran el diseño del robot y del mecanismo de propulsión, así como la capacidad del sistema de control para adaptarse a un medio con tanta incertidumbre como un fluido para un objeto microscópico.

Esta primera demostración experimental se ha desarrollado en colaboración con la Universidad de Leipzig y la Universidad de Charles de Praga, dentro de uno de los programas prioritarios de financiación para la investigación científica del gobierno alemán (DFG).

El estudio abre la puerta a multitud de investigaciones futuras tanto en el diseño de micro y nanorobots, como en el desarrollo de técnicas específicas de inteligencia artificial para su control y comportamiento autónomo a escala micrométrica, que podrán tener gran impacto a escala macroscópica.

El control de objetos microscópicos mediante el uso de inteligencia artificial podría emplearse en el desarrollo de materiales inteligentes con potenciales aplicaciones en distintos ámbitos industriales, como el energético, el biotecnológico o, incluso, en la construcción.

La aplicación permitiría controlar las propiedades de un material, la inyección de fármacos de forma precisa o el desarrollo de herramientas autónomas para microcirugía de precisión.