La investigadora del Grupo de Biotecnología Ambiental del instituto Cretus de la USC Alba Pedrouso Fuentes ha analizado la eliminación avanzada y sostenible del nitrógeno de las aguas residuales en bajas concentraciones y en condiciones de baja temperatura. A través de este estudio, la investigadora ha conseguido «maximizar la eficiencia energética» de las estaciones depuradoras de agua, que pueden llegar a ser «autosuficientes» en cuanto a consumidoras de recursos, explica la USC.
En el ámbito de la energía circular, explica la autora de la investigación, «las aguas residuales constituyen una fuente de energía, nutrientes y otros recursos, que deben ser valorizados».
En el caso de las aguas residuales, la recuperación de nitrógeno «no es viable excepto cuando es empleado como fertilizante en la agricultura», al utilizarse el agua «para regar». La legislación sobre reutilización de aguas, indica la investigadora, «limita el contenido de nutrientes», algo que, unido a la «gran variación de la demanda de agua en la agricultura», hace necesario «desarrollar alternativas para la eliminación del nitrógeno que permitan otros usos» o su descarga al medio acuático.
La combinación de procesos de nitritación parcial y anammox comparada con los procesos de nitrificación-desnitrificación, los empleados tradicionalmente, «reducen el consumo energético un 60%», disminuyen la producción de barros un 90% y no necesitan materia orgánica, incrementando la recuperación de la misma en forma de metano hasta un 67%, explica el estudio.

