El BNG de Vigo ha trasladado este lunes su disconformidad con las modificaciones horarias aplicadas en los buses urbanos de la ciudad, que ha tildado de «gran chapuza» y que, en su opinión, han empeorado el servicio.
Según ha señalado el concejal nacionalista Xabier P.Igrexas, esas alteraciones «diseñadas por Vitrasa (la concesionaria) y que fueron aplicadas con autorización del gobierno municipal», se han traducido en una «merma significativa» del servicio.
El edil ha apuntado que, al imponerse un modelo de «horarios irregulares», los usuarios no pueden saber con anterioridad a qué hora pasan los buses en las diferentes paradas, y se han generado problemas en los transbordos, así como una reducción de las frecuencias.
El BNG ha lamentado que los cambios se hayan implementado sin consultar con esos usuarios o con colectivos vecinales, con una «escasísima información pública», y ha vuelto a reclamar una «reorganización integral» del servicio de bus urbano para una mejor adecuación de las líneas a las necesidades de los vecinos.
«El momento de hacerlo es ahora, porque estamos a punto de una nueva concesión y tenemos la oportunidad de hacer una apuesta decidida por mejorar el transporte urbano», ha proclamado Xabier Pérez Igrexas.

