La CIG-Servizos ha denunciado la «grave situación» en la que se encuentran los trabajadores de Frutas Sol, que cuenta con numerosos establecimientos en el sur de la provincia de Pontevedra, tras la decisión empresarial de cerrar las tiendas e iniciar un proceso de despido colectivo.
En un comunicado, el sindicado ha pedido responsabilidades a la dirección de la compañía, reclamando «garantías» para los cerca de medio centenar de empleados que están en una situación de «incertidumbre».
«Estamos ante un nuevo ejemplo de cómo las decisiones empresariales pueden acabar trasladando todo el coste de una crisis a los trabajadores, que después de años de dedicación y esfuerzo ven cómo desaparece la actividad de la empresa sin recibir explicaciones ni garantías suficientes sobre sus derechos», ha señalado el responsable de Organización de la CIG-Servizos, Pedro Pérez.
Entre las principales reclamaciones se encuentran el pago de todos los salarios y atrasos pendientes, una garantía de recibir las indemnizaciones legalmente correspondientes y un análisis de posibles responsabilidades solidarias de las empresas vinculadas, entre otras peticiones del sindicato.
MERCADONA
En otro orden de cosas, la CIG ha vuelto a desarrollar este viernes una nueva concentración ante el Mercadona de la Avenida de Madrid de Vigo contra el sistema de valoración que la compañía tiene de la prima de beneficios, «que castiga el trabajo sindical».
«La empresa continúa suspendiendo la evaluación de los delegados (sindicales) pese a que la Inspección constató vulneración muy grave de la libertad sindical», lamenta la CIG en un comunicado.
Todo ello después de que el pasado mes de septiembre, Inspección de Trabajo propusiese una sanción de 50.000 euros a Mercadona por llevar a cabo una «conducta discriminatoria» hacia una delegada sindical de la CIG por el ejercicio de su actividad sindical.
Según denunció la CIG, la trabajadora no superó la entrevista de valoración correspondiente a 2024, lo que le impidió acceder a la prima por objetivos y permanencia. El sindicato aseguró que las reprobaciones realizadas por la responsable del centro no estaban relacionadas con incumplimientos profesionales, sino fundamentalmente con la actividad sindical desarrollada por la trabajadora como delegada de la CIG.
«El mismo patrón se repite en la provincia de A Coruña, donde actualmente todas las delegadas de la CIG tienen suspensas las valoraciones», ha criticado la organziación.

