El Comité General de Empresa (CGE) de Adif ha convocado una concentración el próximo día 16 y una huelga de 24 horas el 17 de noviembre con el objetivo de «exigir un cambio de modelo ferroviario y garantizar la seguridad» en el sector, según ha anunciado CCOO este martes, que espera que los sindicatos de Renfe se sumen a la convocatoria.
Además, el 18 de noviembre se celebrará una nueva reunión del CGE para analizar la evolución de la situación y «valorar nuevas acciones», informan a Europa Press fuentes del Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF), que adelantan que este miércoles o jueves prevén recibir la autorización pertinente y confirman que se encuentran «a la espera» de que el CGE de Renfe decida si se suma a las movilizaciones.
Estas han sido consensuadas con todas las organizaciones sindicales representadas en el mismo: CCOO, UGT, CGT, el Sindicato Ferroviario (SF) y el SCF.
Los sindicatos buscan así exigir «medidas urgentes que refuercen la seguridad ferroviaria y un cambio profundo en el actual modelo» de organización del ferrocarril español tras el accidente en Urda (Toledo), que ha provocado al menos 69 muertes y que ha puesto de manifiesto «la necesidad de abordar los problemas estructurales que afectan a la seguridad de la circulación», informa Comisiones Obreras en un comunicado.
El sindicato considera que la separación de Renfe y Adif fue un «un error que debe corregirse» y reclama la constitución de un grupo público de empresas que recupere la coordinación entre la infraestructura y la operación ferroviaria.
«La situación actual es el resultado del fracaso de un modelo ferroviario impuesto progresivamente a través de las distintas directivas europeas, que ha favorecido la fragmentación del sistema y la separación entre la gestión de las infraestructuras y la prestación de los servicios ferroviarios», denuncia en el texto.
Asimismo, considera que la coexistencia de diferentes operadores en una misma infraestructura hace «todavía más necesario» disponer de procedimientos de actuación y comunicación eficaces, particularmente ante incidencias técnicas o situaciones de circulación degradada.
Por ello, dice haber promovido Comisiones de Conflictos Laborales en Adif y en el Grupo Renfe para reclamar la revisión de los protocolos de seguridad, una coordinación efectiva entre los diferentes actores ferroviarios, plantillas suficientes y adecuadamente formadas, el refuerzo de la prevención de riesgos laborales y de los planes de emergencia y una investigación sobre las filtraciones de grabaciones relacionadas con los accidentes ferroviarios.
Así, exige compromisos «concretos y verificables» que permitan corregir las «deficiencias» detectadas y situar la seguridad de las personas trabajadoras y de los viajeros como «prioridad absoluta» y pide «unidad, responsabilidad y un posicionamiento común» de todo el sector.
Finalmente, CCOO afirma que las movilizaciones buscan mejorar las condiciones de trabajo y defender un ferrocarril «público, integrado, seguro y de calidad» y reclama, además de investigar as consecuencias de los accidentes, actuar sobre sus posibles causas estructurales y recuperar un modelo ferroviario en el que la seguridad y la coordinación estén «por encima de cualquier otro interés».

