Miembros de las comunidades de montes afectadas por una mina ilegal de extracción de pizarra sin licencia en Casaio, en el municipio ourensano de Carballeda de Valdeorras, han asegurado que los acusados –gerentes de la mina– hicieron «caso omiso» tras alertarles de que carecían de permiso para realizar trabajos en el terreno, propiedad de la comunidad.
Así lo han trasladado durante el juicio celebrado este martes –y que continuará celebrándose este miércoles– en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Ourense los presidentes de las comunidades de montes de Casaio, Riodolas y Sierra del Eje, quienes han asegurado que avisaron a ambos acusados de que «se estaban extralimitando» en una zona en la que «lindan todas las comunidades», y que estos «no estaban dispuestos a pagar un arrendamiento».
Asimismo, los testigos han relatado que las máquinas de la empresa «estaban trabajando en el monte de la comunidad, haciendo destrozos, escombros y lo que quisieron y más» y han indicado que los inculpados «no quisieron mantener contacto con la comunidad» a pesar de que se desplazaban a la cantera «casi todas las semanas» para alertar de la situación.
DECLARACIÓN DE LOS ACUSADOS
Por su parte, uno de los acusados –administrador único de la empresa, Cafinsa Proyectos, creada en 2012– ha señalado que solo mantuvieron una «primera y única» reunión con la junta de montes vecinales, la cual constituyó el inicio de la negociación, y ha defendido que la empresa «no se salió para nada» del territorio de la concesión, «perfectamente demarcada».
Asimismo, durante su intervención, el inculpado ha explicado que, como administrador único de la empresa, era el encargado de gestionar, administrar nóminas o contratar trabajadores, y ha asegurado que su hijo –también acusado y al que se le atribuían las labores de «seguimiento y vigilancia» de los trabajos– iba «de vez en cuando» a la cantera «cuando estaba de vacaciones», pero que no figuró como asegurado de la empresa.
Algo que también ha detallado el segundo inculpado, que ha explicado que, estando de vacaciones, únicamente pasaba por la mina para observar «lo que hacía la gente», con el objetivo de «conocer y saber cómo se extrae la pizarra y cómo la hacen».
LOS HECHOS
Según se recoge en el escrito fiscal, los dos acusados, «a sabiendas de que carecían de la titularidad de ningún derecho minero, ni autorización de la Consellería de Economía e Industria de la Xunta de Galicia a tal efecto», realizaron desde el año 2013 hasta 2018 trabajos de explotación en la concesión.
Asimismo, realizaron escombreras y «actividades de destrucción de arbolado, pastos y arroyos» en montes vecinales de Casaio y Lardeira, con una afectación que superó las 25 hectáreas, y ocasionando «impactos ambientales graves al medio natural».
De tal forma, Fiscalía ha solicitado la pena de seis años de prisión y el pago de una indemnización de 4,5 millones de euros para reponer al estado primitivo la superficie afectada, además de unos 238.000 euros por daños para la comunidad de montes vecinales de Riodolas.
Paralelamente, ha reclamado para cada uno de los acusados una multa de más de 7.000 euros, ha requerido para la mercantil Cafinsa Proyectos la clausura de sus locales y establecimientos durante cinco años, así como una multa de 36.500 euros.

