El jurado de la octava edición del Premio de Novela Vilar Ponte, convocado por el Ayuntamiento de Viveiro (Lugo), ha acordado unánimemente otorgar el galardón a la obra «Mario non existe», de Francisco Fernández Dávila, y nombrar como finalista la novela «O diario do sangue», de Óscar Martínez Rey.
El tribunal –compuesto por el cronista e historiador Carlos Nuevo, la escritora y enfermera Rosalía Morlán y el investigador y crítico literario Armando Requeixo– ha destacado la novela ganadora por su «capacidad para transportar a mundos lejanos» trasladando a sus protagonistas desde Galicia hasta Nepal «en un viaje espiritual y que acabará por transformar su cosmovisión e identidad».
Asimismo, han ensalzado una «poderosa narración» además de una «cartografía de lo simbólico» que invita al lector a «repensar cuestiones trascendentes» como el destino, el azar, las relaciones familiares o la amistad.
«Este reconocimiento supone un compromiso con la cultura y la lengua gallega al tiempo que convierte a Viveiro en un referente literario, destacando la importacia de convertir nuestro ayuntamiento en el epicentro de la literatura gallega contemporánea y atraer talento de autores de todo el país», ha defendido la alcaldesa del municipio, Mariña Gueimunde.
OBRA FINALISTA
Con respecto a la obra finalista, el jurado ha resaltado «O diario do sangue» como una historia «llena de intrigas» que reflejan la sociedad actual «llena de claroscuros y móviles sórdidos», así como la violencia estructural, la marginación y la «condena de lo que no se somete a las convenciones sociales».
«Es una obra escrita con extrema fluidez y diálogos ágiles y nos invita a un relato trepidante donde nada es lo que parece y todo muda en un carrusel de vértigo», han subrayado.

