Un hombre acusado de una agresión con un rastrillo en Boiro (A Coruña) en 2020 ha admitido los hechos y ha aceptado el pago de una indemnización de 15.000 euros a las dos víctimas afectadas como condición para la suspensión de la pena de prisión de dos años, que ha sido acordada este miércoles por las partes implicadas.
Este acuerdo de conformidad ha evitado que se celebrase la vista prevista en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago. El encausado ha sido condenado a un año y seis meses por un delito de lesiones contra una mujer, a la que agredió en la cara, y a seis meses más por otro delito de lesiones en grado de tentativa. En total, ambas penas suman dos años.
A este segundo le causó heridas en el dorso de la mano derecha, menos graves que las de la primera, a la que le provocó lesiones visibles en el rostro, a la altura del ojo izquierdo, y también en el codo izquierdo. Los hechos juzgados ocurrieron hace ya seis años, el 28 de junio de 2020 en las inmediaciones del instituto de Espiñeira.
3.000 EUROS PENDIENTES POR ABONAR
De la cuantía total, 12.000 euros ya han sido abonados, elemento que ha actuado como atenuante sobre la pena, que es menor a la que la Fiscalía inicialmente pedía, de más de cinco años. En parte, esto se debe a que finalmente no se ha contemplado deformidad en el delito de lesiones cometido contra la principal agredida.
La suspensión acordada tendrá una duración de cinco años y el ahora condenado, ahora en paro, se ha comprometido a pagar los 3.000 euros restantes en cuanto trabaje o tenga ingresos de algún tipo. De incumplir esta condición o de cometer algún otro delito, la suspensión se levantaría y tendría que entrar a la cárcel. Además, tendrá que abonar otros 400 euros por los costes asociados al Servizo Galego de Saúde (Sergas).

