Unións Agrarias (UU.AA.) alerta de que la vendimia de este año se ha cerrado con precios a la baja que se pagan a los viticultores por su uva y apunta a casos de recortes acusados en la Denominación de Origen (DO) Rías Baixas.
Tras una vendimia de producción histórica en Galicia, el responsable de Agricultura y Viticultura, Carlos Basalo, avisa que «no fue una buena cosecha» para los viticultores, ya que «siguen cobrando lo mismo o por debajo de precios del año pasado», al tiempo que aumentan costes de producción al duplicarse el precio del gasóleo.
Pone el foco sobre que «ha preocupado mucho» el caso «excepcional» de Rías Baixas, en donde se comunicó a viticultores que «no iban a recoger el 100%» de la producción, con algunos casos de solo entre el 60% y 70% de recogida. Esto llevó a que tuviesen que colocar esas uvas más baratas.
Precisamente, explica que hace tres años se pagaba el kilo de uva en Rías Baixas a 3 euros, pero «ahora a entre 1,30 y 1,70 euros», con casos incluso «a precios inferiores y fuera de contrato».
Al respecto, Basalo avisa de que a Unións Agrarias no le va a «temblar la mano» para denunciar ante la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) a bodegas por debajo de costes de producción. Sobre este extremo, reclama que se refuerce la inspección.
CONTENER PRODUCCIÓN ANTE CAÍDA DEL CONSUMO
Así, el responsable de Agricultura de Unións Agrarias ha hecho un llamamiento a repensar el modelo de gallego en un escenario de caída mundial de consumo. Pone de ejemplo que en grandes zona vinícolas como California se han arrancado el 7% de viñedos y también hay una «reducción de superficie» en Burdeos. De tal forma, hace una llamamiento a contener producción en futuros años y no crecer «incontroladamente».
En este sentido, apunta a la «incertidumbre» que vive el sector por un cambio de ciclo debido a una caída de consumo que se remontan a «la época de 1957», ya que «las nuevas generaciones no consumen vino». «No nos podemos engañar», avisa. Cree que tirar el precio del vino «llevaría a la ruina». Por tal motivo, apela a pensar «si merece la pena seguir creciendo sin medida» o ir preparándose para que no haya problemas en próximos años. «No vale después echar las manos a la cabeza», afirma.
Basalo resalta que en los últimos años aumentó en 1.000 hectáreas la producción, mientras se perdieron 1.200 viticultores. Un modelo en el que se pierde pequeños y medianos productores para apostar por «grandes empresas haciendo grandes plantaciones». Reconoce que hablar de «parar el crecimiento» puede ser un «tema muy escabroso», pero considera que Galicia no puede competir en precio de uva con otras zonas en donde la vendimia se hace mecanizada, puesto que la recogida manual ya eleva un 40% el precio de la uva.
NUEVO PRODUCTOS
Finalmente, Unións Agrarias reflexiona sobre la nacesidad de trabajar en «nuevos productos y formatos» de venta de vino para «ir con los tiempos».
Pone de ejemplo que el consumidor demanda vinos de menor graduación y sin alcohol, así como rosados. Además, propone otros formatos, más allá de la botella de vidrio de 0,75 litros, que pasen por latas o bricks.

