El vacuno gallego alcanza una rentabilidad «extraordinaria» en 2025, con 27.656 euros de margen económico por granja de Ternera Gallega debido al aumento de precios, diez veces más que los 2.665 euros que hubo en 2024.
Este margen sale de un ingreso medio por explotación de Ternera Gallega de 110.572 euros frente a unos costes de producción de 82.916 euros.
Este estudio de la Fundación Juana de Vega ha sido presentado por el Grupo Operativo Rede Galega de Granxas Modelo, celebrado en la compostelana sede del Consello Regulador de Ternera Gallega.
No obstante, el director de la Fundación Juana de Vega, José Manuel Andrade, ha advertido de un cambio de tendencia en lo que va de 2026, con precios un 4% a la baja.
Entre otros factores, el sector cárnico en España está afectado este año por las restricciones de compra de animales vivos de países como Marruecos a raíz de los casos de dermatosis nodular detectados en Cataluña, lo que provoca un recorte de precios al haber la misma producción con menor demanda.
ESTUDIO
El estudio se ha realizado entre 17 granjas de Ternera Gallega, las cuales cuentan de media con 99 animales –54 vacas nutrices, 37 becerros, seis animales de recría y dos toros–, una cabaña que tiene un valor de unos 238.500 euros por explotación.
El coste de producción se sitúa en 7,45 euros por kilo y los ingresos (incluidas subvenciones) se eleva a 9,94 euro/kg, lo que arroja un margen de 2,49 euro/kg. De este modo se multiplica por diez en comparación con los 0,25 euro/kg de 2024, también muy por encima de los últimos años.
La principal explicación de esta mejora fue la subida de los precios de los becerros, cuyo precio medio percibido por las granjas pasó de 5,97 euro/kg canal (cuerpo del animal después de haber sido sacrificado y eviscerado) en 2024 a 7,29 euro/kg en 2025, por lo que se disparó un 22%.
Entre las principales preocupaciones de futuro de viabilidad de las explotaciones se encuentran los costes de producción. La sequía ha provocado una reducción de pastos y forrajes, con la obligación de aumento de compra de alimentación. De hecho, en 2025 ya se constataba que el 39% de los costes totales de una granja se van en alimentar a los animales. Otros factores a mejorar son cuestiones como una mortalidad de cinco becerros recién nacidos en cada granja.
De tal forma, la renta disponible, antes de imputar el salario de las personas propietarias, ascendió a 54.567 euros anuales por explotación. Con todo, las subvenciones de la Política Agrícola Común (PAC), con una media de 30.352 euros por granja, siguen siendo fundamentales para la viabilidad económica, ya que los ingresos procedentes de la venta de los animales aún no permiten cubrir la totalidad de los costes de producción, incluida una remuneración adecuada del trabajo familiar.
Así, el reparto de ingresos se divide en un 72% por las ventas de vacuno y en cerca del 30% por los ingresos de ayudas de la PAC.
Finalmente, cada una de estas granjas gestiona 62 hectáreas de superficie agraria útil de media –suponen unas 200.000 hectáreas en toda Galicia–, con una producción equivalente a 111.123 kilos en canal. De esas 62 hectáreas, 29 son de propiedad del ganadero, 27 están alquiladas y seis son cedidas sin coste.

