La Fundación María José Jove y el Instituto Gallego del TDAH y Trastornos Asociados (Ingada) han formado a más de 3.000 docentes, 170 en su última edición, la duodécima, a través de un curso para profesorado en relación con el Alumnado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Ha sido mediante clases impartidas en A Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra, Vigo, Santiago y Ferrol con el apoyo de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional de la Xunta.
Así se ha informado en el acto de presentación de los resultados de la última convocatoria, en la que se ha dado a conocer el ganador de la XII Beca Ingada-Fundación María José Jove, que reconoce el compromiso del profesorado con la promoción de la inclusión en las aulas y está dotada con 3.000 euros.
Este año ha recaído en el CEIP Eusebio da Guarda, de A Coruña, por el proyecto ‘Movimiento estructurado en el aula’, del profesor Carlos Iván Blanco Casal.
A la cita, han asistido la presidenta de la Fundación María José Jove, Felipa Jove; el secretario xeral técnico de la Consellería de Educación, Manuel Vila; el presidente y la vicepresidenta de Ingada, Ángel Carracedo y Elvira Ferrer, respectivamente; así como representantes de la comunidad educativa gallega.
ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD
En el evento, se remarcó la importancia de seguir trabajando en este campo. A este respecto, Felipa Jove ha recalcado que «el profesorado quiere seguir aprendiendo». «Busca las herramientas necesarias para conseguirlo y entiende que atender a la diversidad también es revisar y cambiar la manera en la que enseñamos», ha expuesto.
Por su parte, Vila ha recordado que en Galicia, el «94% del alumnado con necesidades educativas especiales está en centros ordinarios, muy por encima de la media estatal». «Es un dato del que podemos sentirnos orgullosos pero también nos supone un gran esfuerzo», ha dicho.
En su intervención, Carracedo ha incididido en que todos «somos distintos». «Tenemos diversidad, cada uno tiene sus cualidades y el sistema tiene que ser mucho más flexible para quitarle a cada persona un partido».
En la misma línea, Elvira Ferrer ha puesto el foco en los «estudiantes que tienen dificultades de aprendizaje, de conducta y de regulación de sus emociones». «Necesitamos docentes sensibilizados con los problemas que puede conllevar el TDAH, con conocimiento específico para un abordaje adecuado en el entorno escolar», ha sentenciado.

