La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, y el secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, han hecho un llamamiento a un «seguimiento masivo» de la huelga general prevista para el 11 de noviembre con el objetivo de reclamar «el derecho a una vivienda digna, tener un salario que permita llegar a fin de mes y una pensión para tener una vejez tranquila».
«Estamos ante una huelga general en la que tenemos que defender los derechos a una vida digna que nos merecemos. Hay otra política posible y desde Galicia vamos a hacerla realidad», ha reivindicado la líder nacionalista en rueda de prensa tras mantener una reunión con el responsable del sindicato nacionalista.
En un contexto de «deterioro social muy claro», Ana Pontón ha lamentado que «miles de personas soportan precariedad», así como que «tienen miedo a no poder pagar su alquiler» o «no pueden acceder a una vivienda». Todo ello, ha añadido, acompañado de otras subidas como la luz, el combustible o la cesta de la compra.
«Galicia es uno de los lugares de todo el Estado donde más han subido los precios. Tenemos los precios disparados y la realidad es que quien paga las consecuencias de todo esto es la clase trabajadora, los pensionistas, los jóvenes; esa mayoría social a la que el PP le pide sacrificios mientras vemos cómo en Galicia le bajan impuestos a los más ricos y gobiernan a favor del lobby eléctrico y minero», ha reprochado la portavoz del Bloque.
En este punto, ha puesto el foco en la vivienda, subrayando que la Xunta «anunció que habría 1.800 viviendas antes de que finalizara 2026» y que, ha apuntado, «a falta de dos meses solo entregaron 98 y es evidente que no van a cumplir su promesa».
CRÍTICAS A PP Y PSOE
En esta línea, ha asegurado que del PP «se pueden esperar recortes sociales y especulación con la vivienda», al tiempo que ha criticado que el «autoproclamado gobierno más progresista» tras ocho años «no ha sido capaz» de, entre otras cosas, «paralizar desahucios como el de Maricarmen y permitió la especulación con la vivienda».
«En el tiempo de descuento no se puede solucionar lo que no se hizo durante ocho años cuando lo que se necesitaba era valentía, decisión y medidas contundentes para defender a las mayorías sociales», ha subrayado.
Del mismo modo, ha revindicado que «ningún avance se construye desde el miedo», sino «desde la ilusión y defendiendo «salarios dignos, que la vivienda sea un derecho real y efectivo, una sanidad pública fuerte y que se garantice el poder adquisitivo de las pensiones».
«Sabemos que todo esto hay que defenderlo en las calles y en las urnas. Por eso, hay que movilizarse y hacer un seguimiento masivo de la huelga general para reclamar el derecho a una vivienda digna, a tener un salario que permita llegar a fin de mes, a tener una pensión para tener una vejez tranquila», ha relatado.
«CADA DÍA, MÁS RAZONES»
Por su parte, Paulo Carril ha asegurado que «cada día que pasa» son más «las razones para que el 11 de noviembre la huelga general pare todo».
Así, ha destacado que en Galicia luchar «por una vida digna» es la respuesta necesaria ante la subida del IPC, «el más alto del Estado español», mientras las empresas del IBEX «multiplican beneficios».
«Toda esta realidad hace que tengamos delante un cóctel molotov que llama a la huelga y a la movilización. Sin conflicto, sin lucha no hay paraíso», ha aseverado el secretario xeral de la CIG, que ha insistido en que «el tiempo que se pierde en ir a las huelgas es el tiempo que se tarda en ganar derechos».
De este modo, ha remarcado que la huelga es «la respuesta obligada» para demandar al Gobierno gallego y al español «un auténtico plan de choque para que se adopten medidas fundamentales» en cuestiones como los salarios, la alimentación, la vivienda, los combustibles o la electricidad.
«Hacemos un llamamiento a la huelga general del 11 de noviembre para evitar que la clase trabajadora volvamos a ser quienes paguemos una crisis cuando son posibles otras políticas públicas», ha reivindicado.

