La Audiencia Provincial de Lugo ha celebrado este lunes la primera jornada del juicio contra un hombre acusado de intentar matar a tiros a otro en agosto de 2025 en el Camiño de Sisulfes, una zona próxima al centro comercial As Termas de Lugo.
La sesión ha causado un gran revuelo en las inmediaciones del edificio judicial, ya que tanto víctima como acusado, ambos de etnia gitana, se encuentran actualmente en prisión y han acudido a la Audiencia custodiados y esposados en distintos furgones, siendo recibidos y animados por los familiares, que esperaban por la zona.
Los hechos juzgados ocurrieron sobre las 15,40 horas del 17 de agosto de 2025. Al acusado se le imputa haberse acercado a la casa de la víctima, con la que mantenía un conflicto anterior, con un Nissan Almera al Camiño de Sisulfes, acompañado por otra persona que permanece en paradero desconocido. Allí, disparó varias veces desde la ventanilla del vehículo contra el acusado, que en el momento de los hechos estaba arreglando, junto a un amigo, el coche de este, un Seat León blanco.
Según el relato fiscal, ambos consiguieron huir hacia el interior de la vivienda y evitar los impactos, que alcanzaron la carrocería del vehículo.
El escrito de acusación también recoge la publicación posterior de un vídeo en TikTok en el que el acusado habría amenazado a la víctima con volver a atacarlo. El informe forense incorporado a la causa señala que el acusado se encontraba bajo los efectos del consumo de cocaína en el momento de los hechos.
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito de homicidio en grado de tentativa, otro de tenencia ilícita de armas y un tercero de amenazas. Aunque reconoce la atenuante de encontrarse bajo los efectos de las drogas, por la tentativa de homicidio solicita siete años de prisión; por la tenencia ilícita de armas, 18 meses, y por las amenazas, un año de prisión.
También reclama la prohibición de aproximarse a la víctima a menos de 500 metros y de comunicarse con ella durante los periodos fijados para cada delito, además de las costas procesales.
Por su parte, la acusación particular solicita nueve años de prisión por el delito de intento de homicidio y se suma al resto de peticiones de la fiscal. La defensa niega los hechos y solicita la libre absolución.
CONTROVERSIA
Uno de los principales puntos de controversia se centra en los vídeos difundidos a través de TikTok. La defensa pide que no se admitan como prueba al considerar que se vulneró la cadena de custodia y que no se realizó un cotejo del contenido ni un peritaje técnico que permita acreditar su autenticidad. La Fiscalía y la acusación sostienen, por el contrario, que el acusado reconoció su autoría y que en las grabaciones se reconoce su rostro.
La vista, que continuará el viernes, ha comenzado con las declaraciones de la víctima, una persona que se encontraba con ella, dos trabajadores de As Termas y varios agentes policiales. El acusado se ha acogido a su derecho a declarar en último lugar.
Según la versión expuesta durante el juicio, la víctima y el hombre que le acompañaba, huyeron del lugar y se dirigieron a As Termas, donde no les permitieron entrar. Posteriormente, escaparon hacia el monte y fueron recogidos por un familiar.
El hombre ha explicado que en aquellos momentos mantenía una relación con la expareja del acusado y que esta podría ser el origen del enfrentamiento. Concretamente, se ha referido a un episodio anterior ocurrido en prisión, en el que, según ha asegurado, el acusado le había pegado. Durante la vista se han mencionado asimismo vídeos difundidos en TikTok, entre ellos uno aportado por la víctima después del tiroteo, así como otro que la defensa considera amenazante y que habría sido publicado por la víctima contra el acusado.
En el procedimiento también se ha hecho referencia a que la vivienda del acusado fue incendiada cuando este se encontraba en prisión.
TESTIGOS ESCUCHARON VARIOS DISPAROS
Uno de los testigos, el propietario del vehículo que estaban arreglando, ha relatado que escuchó tres o cuatro disparos, aunque no ha podido identificar a la persona que los efectuó. Según ha explicado, fue la víctima quien le indicó días más tarde quién podía ser el autor. El testigo ha añadido que, en su opinión, «si hubieran querido matarnos, lo habrían hecho».
Una trabajadora de la limpieza de As Termas, a donde huyeron tras el tiroteo, también ha declarado que el día de autos escuchó dos o tres disparos cuando se incorporaba a su puesto de trabajo y que les negó la entrada a la zona de carga del centro comercial. Según su relato, después de que les cerraran la puerta, las personas implicadas se marcharon cada una por su lado.
Los agentes policiales han explicado que fueron movilizados tras recibirse una llamada de alerta. Cuando acudieron, encontraron el vehículo con varios impactos de bala. El coche negro en el que presuntamente huyeron la víctima y la persona que le acompañaba apareció abandonado y fue la víctima la que les informó del tipo de coche y de la dirección del acusado, que fue localizado y detenido posteriormente.
La sesión continuará el jueves y, además de nuevos testigos, tendrá lugar la declaración del acusado.

