Cientos de manifestantes han alzado la voz este sábado para expresar su rechazo a los proyectos de interés autonómico (PIA) que, a su juicio, amenazan el territorio y la vida de personas de toda Galicia y han reclamado a la Xunta su paralización. «Manos arriba, esto es un atraco», han coreado.
La marcha ha partido pasadas las 12.00 horas de la Alameda de Santiago de Compostela, con manifestantes llegados de toda Galicia. Entre las pancartas y chalecos figuraban afectados por los PIA de Mallou, Lavacolla, Monte Mero, Ofimático y Lavadores.
Durante el recorrido, los protestantes se han dirigido a la praza de Praterías, coreando distintas consignas como ‘Xunta escoita, estamos nunca loita’ y ‘Non, non, non a especulación», y señalando directamente al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y a la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue.
«Hoy estamos aquí por algo más que un proyecto, más que una aldea o un municipio. Hoy estamos aquí para defender Galicia. Estamos aquí por todas las familias que viven con la certeza de perder su casa y el lugar al que pertenece», recoge el manifiesto leído al finalizar el recorrido.
A Coordinadora galega PIA NON! ha recordado que detrás de cada parcela hay historias personales, familias y una identidad que «no puede quedar relegada frente a intereses económicos». «No somos terrenos disponibles, somos personas, somos memoria somos futuro. Estamos en contra de un falso progreso que destruye, que impone, que expulsa y que decida a costas de la ciudadanía», han enfatizado.
Al hilo de ello, han denunciado el «abuso intolerable» de los proyectos de interés autonómico, que se han convertido, a su juicio, en la vía «rápida y discrecional» de la administración para «otorgar privilegios a determinadas empresas, pisando sin escrúpulos los derechos de la población».
«No aceptamos que los PIA se utilicen como una trampa legal para saltarse la ordenación del territorio e imponer proyectos privados por encima del bien común. No aceptamos la privatización de la obra pública. No aceptamos que se ignore la voz de los vecinos para favorecer intereses autonómicos privados. No aceptamos que la crisis de la vivienda se use como excusa para nuevos negocios inmobiliarios No aceptamos que la usurpación y la destrucción de la naturaleza se presenten como un costo inevitable», han remarcado.
Ante este escenario, han exigido al Gobierno autonómico la paralización de los proyectos de forma «inmediata», ya que se trata de un modelo que «sacrifica» las viviendas y calidad de vida de las personas. Como alternativa a ellos, los afectados plantean la rehabilitación y la movilización de vivienda vacía.
APOYO POLÍTICO
La manifestación ha contado con la participación de las edilas no adscritas de Santiago, Mercedes Rosón, Marta Álvarez y Gonzalo Muíños, que quisieron trasladar su apoyo y solidaridad a los afectados, especialmente a los del PIA de Lavacolla y Mallou.
«No podemos permitir que nuestros vecinos y vecinas queden desprotegidos por las instituciones. Nos debemos a la ciudadanía y tenemos que trabajar por y para ella», ha afirmado Rosón, quien considera que «los intereses económicos de las promotoras privadas y de la Xunta no pueden estar por encima de la conservación del patrimonio y de la ciudadanía».
Además, la concejala y candidata a la Alcaldía por las no adscritas ha puesto en valor la movilización de los vecinos, que se organizar, se informan y defienden su entorno, y ha subrayado que el rechazo a estos proyectos no es una «realidad exclusiva» de Santiago, sino una «preocupación compartida».

