El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha participado en una visita para ratificar el fin de obra de la tercera y última fase del acondicionamiento de la carretera PO-235, en el ayuntamiento pontevedrés de A Lama, donde ha destacado que con esta actuación se completa el plan de mejora integral de esta vía tras destinar un total de 8 millones de euros a lo largo de los últimos años.
«Así se vertebra la Galicia interior, que es tan importante como la Galicia de zonas más pobladas, porque la gente tiene que escoger dónde quiere vivir, y para eso hay que darle servicios a la altura», ha indidcado, al mismo tiempo que ha afirmado que la apuesta de la Xunta es que haya también «Galicia Calidade en las carreteras y en la seguridad vial».
Durante la visita, en la que estuvo acompañado por la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, Rueda ha puesto en valor que los trabajos desarrollados en este último tramo –que abarca casi siete kilómetros entre Seixido y A Portela da Cruz, en el límite con la provincia de Ourense– dieron respuesta a una demanda histórica de vecinos y Ayuntamiento. «Con 4,1 millones de euros completamos el arreglo integral de toda esta carretera», ha resaltado.
En este sentido, ha hecho hincapié en que el objetivo de estas obras ha sido conformar una infraestructura «más segura y cómoda» que facilite los desplazamientos cotidianos. Así, la reforma permitió corregir el trazado sinuoso original, sustituyendo curvas pronunciadas y consecutivas por trazados más rectos y dotando a la calzada de un firme renovado, carriles más anchos, mejor señalización y elementos de protección adaptados a las necesidades de la zona.
Asimismo, ha agradecido la paciencia a los vecinos durante la ejecución de los trabajos, condicionados por la comlejidad del tiempo.
MÁS CARRETERAS, PERO TAMBIÉN MÁS CONSERVACIÓN
El presidente de la Xunta subrayó que la seguridad vial constituye «una prioridad absoluta» para el Gobierno gallego, que cuenta con una red de carreteras autonómicas que supera los 5.500 kilómetros.
Así, ha recordado que el Ejecutivo compagina la construcción de nuevas vías de altas prestaciones –como la prolongación de la AG-59 hacia A Estrada o la VAP Tui-A Guarda– con «un esfuerzo sin precedentes en la conservación» y «mejora» de las infraestructuras ya existentes, como en el caso de la PO-235.
La Xunta recuerda que el presupuesto destinado este año al mantenimiento y conservación vial alcanzó la «cifra histórica» de más de 71 millones de euros y, tal y como valoró Alfonso Rueda, las cuentas del año que viene reservarán una partida mayor «no solo para hacer nuevas carreteras, sino también para conservar las que están hechas».

