Los presupuestos de la comunidad autónoma de Galicia para el año que viene se elevan hasta los 15.158 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,4% respecto a las cuentas en vigor y están por encima del techo de gasto.
Y es que la cifra es el resultado de sumar 136 millones de fondos europeos y finalistas «que aparecieron después» de aprobar la Xunta dicho techo de gasto, que se fijó en 15.022 millones de euros.
Así lo ha explicado el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, en la rueda de prensa posterior al Consello extraordinario que este viernes ha aprobado dos proyectos: el de las cuentas públicas y el de la denominada ley de acompañamiento –la de medidas fiscales y administrativas–, que incluye nuevas rebajas en el impuesto de la renta sobre las personas físicas, para la compra de vivienda y en sucesiones y donaciones.
Corgos, que ha comparecido después del presidente gallego, Alfonso Rueda, ha hablado de unas cifras que constatan «claras prioridades» por parte del Ejecutivo autonómico.
En cuanto al montante global del presupuesto, «lo más relevante es que el incremento se produce con recursos ordinarios» y «sin tener que recurrir a endeudamiento». Y es que el año que viene es el primero en el que las cuentas autonómicas ya no disponen de fondos provenientes del mecanismo europeo de recuperación y resiliencia.
En el apartado de gastos, el conselleiro de Facenda ha reivindicado «el mayor esfuerzo en materia de personal», con un incremento del 8,5%, hasta los 5.739 millones.
La consellería ya confirmó en días pasados que tenía reservada la partida necesaria para poder revalorizar en un 5% los salarios de los empleados públicos e indicó que el capítulo uno de los presupuestos también recogería las mejoras retributivas autonómicas pactadas en los ámbitos educativo, sanitario y judicial.
Los gastos financieros suben un 10,3%, por encima de la media del presupuesto, hasta los 237,4 millones de euros, lo cual Corgos ha vinculado con un contexto de alza de los tipos de interés. Mientras, las inversiones reales crecen un 4,8%, hasta 1.670,9 millones.
Por su parte, el titular de Facenda ha llamado la atención sobre la clasificación funcional, con, «por primera vez, más de 11.000 millones de euros» para gasto social (11.343 millones, según los números de la Xunta).
Por ámbitos –que no por consellerías–, aumenta en 12 millones de euros lo destinado a empleo, según la Xunta; en 146 lo que se dedica a «promoción social», en 239 millones lo dirigido a educación y en 359 lo que va para sanidad –que también se nutre de fondos para investigación y formación, entre otras cuestiones–.
Corgos se ha detenido en el apartado de universidades para destacar que el plan de financiación que termina el año que viene (para el periodo 2022-2027) culmina con un montante de 3.124 millones de euros aportados a estas instituciones en esos años. En 2027, ha precisado, serán 582 millones de euros, 32 más que en 2026, y «se prevé aprobar un nuevo plan».
En cuanto a financiación local, ha cuantificado en 203 millones de euros lo que contempla el fondo de cooperación para estas entidades –ya había informado a la Fegamp de que se superaban los 200 millones– y ha resaltado que es un 8,4% más que este año.
«El esfuerzo no es exclusivo de este año», ha asegurado, en línea con lo dicho esta misma semana por el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, quien negó que el aumento responda a que el próximo ejercicio hay elecciones municipales.
Por otra parte, la Xunta reivindica una aportación de 360 millones de euros (un 7,2% más) en el marco de su «apuesta» por un sector productivo «cada vez más competitivo».
«UN AÑO MÁS»
Tanto el conselleiro como el jefe del Gobierno autonómico, Alfonso Rueda, han celebrado «aprobar un año más en tiempo y forma» los presupuestos, que serán entregados el lunes al presidente del Parlamento, Miguel Santalices, para iniciar su tramitación en la Cámara y con el objetivo de que estén aprobados antes del 31 de diciembre. «Para que un año más, y van muchos, ya entren en vigor el 1 de enero», ha resaltado Rueda.
«Debería ser norma y no excepción», ha agregado, en referencia velada a otras administraciones, como la central, que no dan luz verde cada año a un nuevo presupuesto. «La Xunta cumple todos los años», ha incidido.
Son unas cuentas «actualizadas», lo que para Rueda «quiere decir» que están «adaptadas a las necesidades de cada momento», puesto que «los retos no son idénticos a los de hace 365 días».
Además, «vienen avalados por la solvencia mostrada en las cuentas anteriores», según ha dicho. A este respecto, ha valorado que la previsión de crecimiento para este año acaba de ser elevada por la Xunta al 2,3% (cuatro décimas más) y ha asegurado que esto se debe a que hacen «previsiones realistas, incluso a la baja», para «incluso ser desmentidos por la realidad al alza, mucho mejor que al contrario», a su juicio, por cuando se hacen «previsiones triunfalista que después no se cumplen».
Para 2027, ha añadido, la Xunta estima un crecimiento del entorno del 2% y, aunque la finalización de los fondos del mecanismo de recuperación «podrían suponer una reducción del esfuerzo inversor», ha afirmado que «todo lo contrario». «Lo compensamos con un mayor esfuerzo con cargo a fondos propios para que no baje el esfuerzo inversor», ha reivindicado.
Rueda también ha hecho hincapié en que «tres de cada cuatro euros» de las cuentas públicas gallegas van para sanidad, educación y políticas sociales y ha subrayado la «especial incidencia» en políticas de vivienda. «Redoblamos esfuerzos, duplicamos la partida para construir vivienda en 2027. Había 163 millones este año y el que viene habrá 326 millones», ha indicado.
En resumen, ha concluido, unas cuentas «elaboradas teniendo en cuenta las prioridades de estos años» y «ayudando a familias y empresas» en un contexto marcado por la inflación, que además sirven, en su opinión, para «blindar» el nivel de servicios públicos fundamentales.

