La edil no adscrita del Ayuntamiento de Santiago, la exsocialista Mercedes Rosón, ha reaccionado a la designación del portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Gumersindo Guinarte, como candidato del PSOE al Senado por la provincia de A Coruña al asegurar que ya saben «cuál es el pago por los servicios prestados».
Así lo ha trasladado a través de un mensaje publicado en la red social ‘X’ después de que en la noche del miércoles el comité provincial del PSOE aprobase las candidaturas a las Cortes Generales para las elecciones del próximo 29 de noviembre, unas listas que tendrán que ser ratificadas por la dirección federal.
«Pues ya sabemos cuál es el pago por los servicios prestados. A nosotros nos expulsaron por defender el derecho a la vivienda y negarnos a amnistiar pisos turísticos; a este concejal lo premian con un retiro dorado en el senado por doblar la rodilla ante el aparato. Una candidatura para colocar, no para ganar. Una pena por lo que se nos viene», traslada Rosón en el mensaje publicado en gallego.
Mercedes Rosón, junto a los otros tres concejales no adscritos –Gonzalo Muíños, Mila Castro y Marta Álvarez– fue expulsada de las filas socialista a raíz del conflicto en el PSOE local de Santiago que estalló el 24 de junio de 2024, cuando los entonces seis concejales del grupo municipal votaron en el pleno a favor de una ordenanza sobre las viviendas turísticas en contra de la decisión marcada por la dirección local, que optaba por la abstención.
Esa misma jornada, Día de San Xoán, la ejecutiva de Santiago convocó una reunión para ordenar el relevo de dos de los trabajadores del grupo, la jefa de gabinete y el responsable de comunicación, unos cambios que el portavoz municipal se negó a firmar y por los que fue suspendido de militancia durante un plazo de 18 meses.
Así las cosas y tras conocerse la suspensión de la militancia a Gonzalo Muíños por lo que el PSOE consideró una «indisciplina reiterada», la dirección local acordó el nombramiento de Gumersindo Guinarte como nuevo portavoz del Grupo Municipal y de Marta Abal como secretaria y convocó a Mercedes Rosón, Milagros Castro y Marta Álvarez a una reunión para ratificar dichos nombramientos.
Sin embargo, Rosón, Milagros Castro y Marta Aval, que apoyaban a Muíños, defendieron que la convocatoria de la reunión a la que habían sido citadas por el edil Gumersindo Guinarte para acordar el cambio en la portavocía designado por la dirección local era nula, y alegaron que no incumplían las normas. Hechos por los que serían expulsados de forma definitiva del PSOE.
Este asunto supuso también una ruptura de la unidad que hasta entonces había en el grupo municipal, al acercarse Gumersindo Guinarte y Marta Abal a la dirección local.

