La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha encabezado en Bruselas una delegación de la Conferencia de Regiones Periféricas Marítimas (CRPM) en un encuentro con responsables de la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca (DG MARE), a quienes ha trasladado las prioridades de las comunidades costeras.
En el encuentro han participado representantes de territorios costeros de cuencas como el Atlántico, el Mediterráneo o el mar del Norte para abordar la futura estrategia Visión 2040 y la actualización de la Política Pesquera Común (PPC).
Durante la reunión, la titular de Mar ha defendido que la política pesquera europea: «Ha logrado avances importantes desde 2013, pero también debemos ser honestos sobre lo que no ha funcionado: tras más de una década, la flota envejece, al sector le cuesta atraer a una nueva generación y muchas comunidades costeras siguen en una situación económica y social difícil». «No pedimos volver atrás, pedimos avanzar mediante una revisión centrada en las disposiciones que nos están frenando», sostiene.
Llama la atención sobre el envejecimiento de los buques –que en el caso de la flota costera gallega superan los 30 años de media y se acercan a los 40 en algunas zonas–. Recuerda que el conjunto de la flota europea se redujo en una década, al pasar de unos 87.000 buques en 2013 a alrededor de 73.000 en 2023.
«En esas condiciones, nuestras flotas ya han hecho su parte; ahora pedimos renovar lo que queda sin confundir la modernización con un aumento del esfuerzo pesquero», explica. Y es que «un motor más limpio, un equipo de seguridad moderno o un camarote digno no capturan un pez más». Advierte de que sin modernización no habrá relevo generacional, por lo que alerta de que el próximo marco financiero plurianual puede quedarse corto para afrontar la renovación de la flota y la transición energética.
En cuanto a la obligación de desembarque, la conselleira do Mar señala que «la propia evaluación de la Comisión reconoce que no dio el resultado esperado y que, en muchas pesquerías, los descartes se deben a reglas excesivamente rígidas y no a malas prácticas», por lo que aboga por poner el foco en la selectividad y la ciencia antes que en las sanciones. Como ejemplo de ese desajuste, expone el caso del palangre semipelágico (‘pedra-bóla’) de Burela (Lugo), afectado por los cierres de aguas profundas. Señala el estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO) –elaborado sobre más de 6,3 millones de anzuelos y en el que la merluza representó más del 90% de las capturas–, con un impacto marginal sobre especies vulnerables (un fragmento por cada 600.000 anzuelos)–, para pedir que se revise la clasificación técnica de este arte de pesca.
Marta Villaverde invitó formalmente a los representantes de la DG MARE a visitar Galicia para «mostrarles de primera mano la realidad» de las comunidades pesqueras gallegas y abre la puerta a su participación directa en las próximas reuniones del grupo de trabajo de pesca de la CRPM para mantener este diálogo institucional de manera continua.

