La Asociación de Supermercados de la provincia de A Coruña (ASAC) ha denunciado «intentos de bloqueo, intimidaciones a trabajadores e impedimentos a los clientes» para realizar sus compras durante la huelga del personal del comercio de alimentación convocada los días 10, 11 y 13 de octubre.
En un comunicado, la asociación cuestiona que se prolongue un conflicto que acumula ya 14 jornadas de paro, pese a que sostiene que las empresas parten de salarios superiores a los de casi todos sus competidores, y ofrecen, además, mejoras superiores a las aceptadas por los mismos sindicatos en éstos y otros convenios.
La patronal, que denunciado también la entrada de piquetes en establecimientos y las presiones e insultos dirigidos a quienes decidieron acudir a sus puestos de trabajo, considera inadmisibles estas actuaciones, que asegura que no pueden normalizarse como parte de una jornada de huelga.
Asimismo, la ASAC subraya que debe respetarse la libertad de quienes deciden trabajar y el derecho de los clientes a acceder a los establecimientos. «Ninguna reivindicación laboral justifica la intimidación, los insultos ni los intentos de impedir por la fuerza o la intimidación el normal funcionamiento de los centros de trabajo», incide.
Además, la asociación quiere agradecer expresamente a todas las personas que han acudido a sus puestos de trabajo, «pese a las dificultades y presiones sufridas, y reconocer su compromiso y profesionalidad».
ASAC sostiene que el seguimiento de la huelga ha sido inferior al registrado en convocatorias anteriores y censura que el conflicto acumula ya 14 jornadas de huelga, convocadas reiteradamente antes de conocer las propuestas de negociación.
«Y cuando todavía no ha concluido la actual convocatoria, ya se anuncian otras tres jornadas para Navidad», critica para asegurar que es «difícil entender esta escalada cuando existe una propuesta sobre la mesa que permitiría cerrar el convenio».
En este punto, destaca que la oferta contempla un incremento salarial del 4% en 2026 y del 12,2% acumulado en cuatro años, mecanismos de protección frente al IPC, una nueva promoción profesional que supone un 2% adicional, reducción progresiva de la jornada, más fines de semana de calidad y mejoras importantes en conciliación, permisos y complementos.
Además, apunta que las empresas de ASAC ya parten de salarios superiores a los de casi todos sus competidores y ofrecen incrementos superiores a los que las mismas organizaciones sindicales han firmado con dichos competidores y con otros convenios recientemente.
ASAC, que recuerda que la asociación no representa únicamente a Gadis y Froiz, señala que detrás del convenio están los comerciantes gallegos de alimentación de la provincia, empresas que generan empleo, proveedores del territorio y miles de trabajadores y familias que dependen de dicha actividad.
«No es posible ni responsable separarse todavía más de las condiciones que los competidores de fuera tienen respecto a los comerciantes gallegos, porque ello supondría que estos últimos dejarían de poder competir», indica.
«Ni los trabajadores ni los comerciantes de A Coruña somos instrumentos al servicio de terceros. Lo que está en juego es nuestro convenio, nuestras condiciones laborales y el futuro del comercio de alimentación de aquí», sostiene para asegurar que «debilitar a las empresas locales no mejora el convenio ni las condiciones de los trabajadores, sino que fortalece a los operadores con los que competimos y termina perjudicando al territorio y al futuro de sus ciudadanos».
INICIO DEL CONFLICTO
La asociación sostiene que, desde que comenzó el conflicto en mayo, las organizaciones sindicales no han contactado con ASAC para acercar posiciones en ninguna ocasión, pese a que la disposición empresarial a alcanzar un acuerdo se ha mantenido en todo momento y se pregunta si se busca prolongar el conflicto.
«Si existe algún aspecto de la propuesta que impide alcanzar un acuerdo», la asociación considera que lo razonable es plantearlo y buscar una solución mediante el diálogo, «en lugar de seguir acumulando jornadas de huelga, retrasando la solución del conflicto y prolongando sus consecuencias».
También argumenta que quiere un buen convenio para los trabajadores y para el comercio gallego y que lo ha demostrado desde el primer día. «La propuesta está sobre la mesa y la asociación mantiene su plena disposición a firmar un acuerdo. Pero la voluntad de entendimiento debe demostrarse con hechos: no se puede prolongar indefinidamente el conflicto y seguir perjudicando a trabajadores y comerciantes», subraya.

