Decenas de personas han asistido, en la plaza de María Pita, al minuto de silencio convocado por el gobierno local a las puertas del Ayuntamiento de A Coruña en recuerdo de Maricarmen Abascal, la octogenaria desahuciada de la vivienda en la que residía desde hacía 71 años y fallecida en las últimas horas.
Ha sido un acto con presencia de la alcaldesa herculina, Inés Rey, junto con otros compañeros socialistas, además de representantes del BNG, pero no de ediles populares.
«Esa mujer se convirtió en un símbolo por los derechos», ha destacado, en declaraciones previas a los periodistas, con motivo de su presencia en una rueda de prensa, la regidora.
«Fue expulsada de su casa y no pudo cumplir su último sueño, morir en la vivienda en la que creció», ha criticado. «Esperamos que ahora descanse y que la lucha continúe para defender nuestros derechos», ha añadido tras su fallecimiento.
Sobre el minuto de silencio convocado, expuso que el objetivo era que la ciudadanía «se una a este homenaje a Maricarmen y a las personas que sufren desahucios o situaciones complicadas por los que entienden que la vivienda es para especular».

