El presidente del Consejo Económico y Social de España (CES), Antón Costas, ha destacado que el Consejo de Estado, a través de sus informes, «puede jugar un rol importante en la creación de una opinión pública informada sobre los principales desafíos del país».
Así lo ha expresado en el ciclo de conferencias ‘La huella del Consejo de Estado’ con el que esta institución conmemora su V Centenario. Durante el acto, celebrado en la sede del Consello Consultivo de Galicia, en Santiago de Compostela, Costas, que también es consejero nato del Consejo de Estado, ha pronunciado la conferencia ‘El Consejo de Estado como garante de la modernización institucional de la economía española’.
En el acto, presentado por el secretario general del Consejo de Estado, Leopoldo Calvo-Soleto, el presidente del CES ha destacado «la importancia que ha tenido la doctrina del Consejo de Estado, a través de sus dictámenes e informes, en la calidad de la normativa que ha impulsado la modernización institucional de la economía española en los tres momentos modernizadores de la etapa democrática: la Constitución de 1978, la incorporación de España a la Comunidad Económica Europea en 1986 y, por último, desde el inicio de esta década de los veinte con la nueva normativa regulatoria y de fomento económico del Estado para la adaptación a las transformaciones digital, climática y geoeconómica».
El conferenciante ha afirmado que la función consultiva del Consejo de Estado ha logrado tres objetivos: en primer lugar, «mejorar la calidad y la seguridad jurídica de la nueva regulación, promoviendo de esta forma su impacto positivo en la eficiencia económica, las inversiones, la innovación, la productividad y el crecimiento».
En segundo lugar, «fortalecer la legitimidad y permanencia de la nueva regulación, vigilando que en el proceso de formación se escuchen las visiones y preferencias de los distintos actores interesados en esas regulaciones». En este sentido, Antón Costas ha señalado la contribución del Consejo de Estado «para evitar el sesgo tecnocrático y lograr una modernización democrática de la regulación».
En tercer lugar, Costas ha declarado que en sus dictámenes e informes «el Consejo de Estado se muestra riguroso al exigir que las nuevas regulaciones estatales, o la incorporación y aplicación del Derecho de la Unión Europea, respeten escrupulosamente la distribución constitucional de competencias, cerrando el paso a que esas nuevas regulaciones puedan vaciar las competencias de las administraciones territoriales».

