CIG-Correos traslada su «rotundo rechazo» ante las declaraciones «vertidas desde las cúpulas de diversas fuerzas políticas de derecha y ultraderecha poniendo en tela de juicio la profesionalidad y el cumplimiento de la ley de un servicio público como el prestado en el voto por correo».
En un comunicado, subraya «las exigencias que conlleva» la gestión del voto por correo y advierte de que «deben pasarse tres filtros de seguridad».
Frente a esto, tilda de «esperpénticas» las declaraciones tanto del Partido Popular como de Vox «al solicitar que no se vote por correo». «La derecha y la ultraderecha más neoliberal, en el más puro estilo ‘el que pueda hacer que haga», critica.
Para la CIG-Correos, estas «gravísimas» y «totalmente inaceptables» declaraciones, «no solo ponen en tela de juicio la profesionalidad y el cumplimiento de la ley por parte de Correos, sino que también socavan la credibilidad de la administración y de la propia democracia».
En paralelo a esto, denuncia la situación en Correos, por la «desaparición» de 20.000 puestos de trabajo en Correos en la última década, según sus números, ya que «no se cubren bajas, jubilaciones, traslados, decesos, vacaciones…»

