El alcalde de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), el socialista Alberto Varela, ha apelado a la sociedad a «reflexionar» frente a la «normalización del insulto» tras ser agredido en la tarde del sábado por un hombre que ya había protagonizado un incidente en un pleno municipal.
El también presidente de la Federación galega de Municipios e Provincias (Fegamp) ha atendido a los medios tras participar en un acto en la localidad de la que es alcalde, donde ha confirmado que este mismo lunes ha presentado denuncia ante la Policía Nacional por los hechos ocurridos en sobre las 19,00 horas del pasado sábado.
El regidor, que ha asegurado que decidió formalizar la denuncia en un «ejercicio de responsabilidad», ha lamentado haber sufrido una «situación desagradable» durante la celebración del cumpleaños de uno de los ediles del gobierno local. En el evento, según ha explicado, este hombre se le «acercó por la espalda» y le «pegó un par de golpes», antes de encararse y agarrarlo por el cuello «al grito de rojos de mierda».
Varela ha explicado que, en un primer momento, dudó en hacer público este suceso, pero ha considerado que se debe de hacer un «ejercicio de responsabilidad», «hacer un parón y una reflexión como sociedad» de que «no todo vale». «Estamos normalizando demasiado el insulto», ha dicho en una intervención en la que se ha referido al episodio del «me gusta la fruta» protagonizado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en contra del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Así las cosas y en este contexto de confrontación, ha considerado necesaria la reflexión para que en la próxima campaña electoral «se debata sobre lo que interesa a los ciudadanos» y se «confronten ideas y proyectos siempre con respecto y sin el insulto». «Si seguimos con esta escalada verbal y de confrontación algún día sí que va a pasar algo grave de verdad», ha afirmado.
«Yo, afortunadamente, me encuentro bien, no me quiero ir de víctima, no he tenido que acudir al hospital, pero sí que fue una situación muy desagradable en la que si no llega haber más gente, pues desde luego que sería bastante peor y algún día va a pasar alguna barbaridad, algo grave, como no hagamos esa reflexión colectiva entre todos», ha manifestado.
Preguntado al respecto, ha apuntado a los discursos de ultraderecha para responsabilizarlos de este clima de tensión. «Esos mantras que se están repitiendo continuamente pues, desde luego, en personas como la que me agredió, están calando, están polarizando la sociedad hasta un extremo irrespirable», ha lamentado.
Así las cosas, ha asegurado que a él le costaría ahora decir a las personas que no estén en política que se animen a ella, porque «a veces el clima es totalmente irrespirable». «Pero yo sigo defendiendo que la política es lo mejor que tenemos la ciudadanía, que es la herramienta que tenemos para cambiar la vida de la gente», ha manifestado.
«A estas alturas de la democracia estar pidiendo respeto por el ejercicio político debería sobrar», ha sostenido en unas declaraciones en las que ha agradecido todas las muestras de cariño recibidas.
Por último, sobre la convocatoria electoral, ha asegurado que se trata de una responsabilidad que tiene el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y que, en su opinión, «está bien ejercida».
BESTEIRO SUBRAYA SU APOYO A VARELA
También se ha referido al episodio sufrido por el regidor de Vilagarcía el secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro. El jefe de filas de los socialistas gallegos ha iniciado este lunes su rueda de prensa del Parlamento de Galicia expresando «todos el apoyo» del PSdeG a Alberto Varela.
«No podremos ni debemos ni vamos a normalizar nunca los insultos, las manifestaciones de odio y de violencia», ha afirmado para señalar al responsable: «Tengo absolutamente claro que es esa derecha que está crispando. Y, al final, se producen situaciones tan lamentables como la que ocurrió este fin de semana en Vilagarcía», ha sostenido.
Besteiro ha señalado que los socialistas ya venían advirtiendo que eso podía pasar al considerar que «el clima de crispación y de tensión acaba llevando a que irresponsables y violentos crucen una línea que nunca se debe sobrepasar».
«La denuncia deja claro que los socialistas no vamos a mirar para otro lado: no solo vamos a rechazar estas conductas, vamos a actuar contra las personas que utilizan la violencia y el insulto como forma de expresarse en democracia», ha advertido Besteiro, para quien este episodio «marca un antes y un después».

