El sindicato nacionalista CIG ha confirmado este lunes que no acudirá a la reunión convocada por el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, para abordar el proyecto de presupuestos gallegos para 2027: «Estas reuniones de trámite no tienen utilidad alguna, más allá de la foto, y no sirven ni para evaluar el contenido del proyecto, ni para atender a ninguna de las propuestas que se pudieran aportar».
La CIG, que ya no fue a la reunión para los presupuestos del ejercicio 2026, ha cuestionado las política del PP que, «lejos de atender a las demandas de la clase trabajadora», ha intensificado los recortes de derechos laborales y sociales, «con el agravante de haber instaurado un sistema de acoso y persecución de las personas trabajadoras enfermas, mientras estrangula y privatiza la sanidad y los servicios públicos».
Así lo ha trasladado el secretario xeral de la CIG, Paulo Carril que ha recordado que la Xunta ha ignorado «de forma sistemática» las recomendaciones de organismos como el Consello Económico e Social, para mantener el diálogo social como ámbito de negociación en sustitución de la negociación colectiva, la movilización y los órganos legales de participación institucional.
Por otra parte, también ha cuestionado la permanencia, en el gobierno gallego, del conselleiro José González, como responsable de empleo. Para Carril es «incompatible» que la máxima autoridad laboral y responsable de garantizar el cumplimiento de la legalidad, haya sido «incapaz» de que se cumpliera esa legalidad en la bodega de su familia.
Por todo ello, la CIG ha concluido que «nada hay que hablar» con un PP que cada vez radicaliza más su posición, con medidas «indisimuladamente ultraliberales, de ultraderecha y ultraespañolistas».
Así, se han referido a la «privatización» de la sanidad, a los ataques a la clase trabajadora y a la lengua gallega, a los recortes en atención a la discapacidad y la dependencia, entre otras cuestiones.
La CIG ha añadido además que el PP volverá a aprovechar la ley de acompañamiento a los presupuestos «para introducir nuevas modificaciones y recortes por la puerta de atrás», por lo que Carril ha reiterado que la convocatoria de reunión de Facenda es «una farsa». «Una reunión en la que el PP solo pretende vender como interlocución lo que no son más que anuncios propagandísticos, que luego la realidad acaba por desmontar», ha constatado.

